25/05/2026 / Exitosa Noticias / Exitosa perú / Actualizado al 25/05/2026
La ciudad de Cajamarca vivió un episodio indignante que generó rechazo entre los vecinos: una pareja de delincuentes se disfrazó de trabajadores del Ministerio de Salud para ingresar a una farmacia y amordazar a su propietaria. El hecho, ocurrido el último fin de semana, dejó a la comunidad consternada y volvió a poner en debate la fragilidad de la seguridad ciudadana.
El modus operandi
Los delincuentes, un hombre y una mujer, utilizaron mascarillas, ropa médica y hasta fotochecks falsos para hacerse pasar por personal del Minsa. Con ese disfraz lograron convencer a la dueña de la farmacia de dejarlos ingresar, bajo el pretexto de realizar un balance en el establecimiento.
Una vez dentro, la redujeron violentamente: la amordazaron de manos y pies, le colocaron cinta adhesiva en la boca y la encerraron en el baño.
El robo y el testimonio de la víctima
La afectada relató que la mujer portaba un arma y el hombre un cuchillo. En cuestión de minutos se llevaron una laptop, dos celulares y dinero tanto de la caja como del agente bancario que funcionaba dentro del local. El monto total del robo asciende a 10 mil soles, según reportes.
"Me supieron presintos en las manos y los pies. Me pusieron dentro del baño. La chica tenía un arma y el chico un cuchillo. Se llevaron una laptop, dos celulares y dinero tanto del agente como de la caja", declaró la víctima aún en estado de shock.
Tras el asalto, la mujer logró romper la puerta del baño para escapar y pedir ayuda. Vecinos acudieron rápidamente a socorrerla, mientras cámaras de seguridad del establecimiento registraban el momento en que fue reducida y el estado en que quedó tras el ataque. Estas imágenes ayudaron a los vecinos de la zona a rastrear a la mujer que compró la indumentaria médica.
Tras dar con ella y retenerla, esta admitió su participación en el crimen y delató la ubicación de su cómplice, quien tras ser encontrado, fue llevado con ella para ser detenidos por la Policía Nacional hacia la sede de la División de Investigación Criminal.
Liberan a los responsables y se desata indignación
Sin embargo, poco después de ser detenidos por las autoridades, la pareja logró ser puesta en libertad, lo que desató la furia de vecinos y ronderos, quienes acudieron a los exteriores de la sede policial para expresar su indignación y evitar la salida de los imputados, por lo que los agentes no tuvieron otra opción que volverlos a ingresar al lugar.
Hasta el cierre de esta nota, los ronderos de la zona siguen en vigilia, exigiendo respuestas rápidas de la Policía y del sistema judicial, temiendo que los responsables puedan quedar nuevamente en libertad pese a la evidencia. El caso refleja el hartazgo de una comunidad que reclama mayor seguridad y justicia efectiva, en un contexto donde la confianza se ve cada vez más debilitada.

