11/09/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 11/09/2026
Han pasado 25 años desde el 11 de septiembre de 2001, una fecha que quedó grabada en la memoria mundial por una cadena de atentados que sacudió a Estados Unidos y tuvo repercusiones que trascendieron sus fronteras.
Aquel día, cuatro aviones fueron utilizados en ataques coordinados que tuvieron como principales objetivos las Torres Gemelas, en Nueva York, y el Pentágono, en Washington.
La jornada también quedó marcada por las imágenes del entonces presidente estadounidense George W. Bush, quien se encontraba en una escuela primaria de Florida cuando recibió la noticia de que su país estaba siendo atacado.
El momento en que Bush recibió la noticia
Bush visitaba la escuela Emma E. Booker, en Sarasota, como parte de una gira relacionada con su política educativa. Inicialmente había sido informado de que un avión había impactado contra una de las Torres Gemelas y consideraba que podía tratarse de un accidente.
Sin embargo, la situación cambió minutos después. Mientras se encontraba sentado frente a alumnos de segundo grado que leían un cuento, su jefe de gabinete, Andrew Card, se acercó y le comunicó que un segundo avión había impactado contra la otra torre y que Estados Unidos estaba bajo ataque.
El mandatario permaneció sentado durante varios minutos mientras los niños terminaban la lectura. Luego abandonó el aula para reunirse con sus asesores. Las imágenes de aquel momento se convirtieron en uno de los registros más recordados de aquella jornada, debido a la expresión de preocupación que mostró el presidente al conocer la magnitud de lo ocurrido.
Horas después, Bush enfrentó una situación inédita. El espacio aéreo estadounidense había sido cerrado y el Air Force One tuvo que ser desviado primero hacia una base militar en Luisiana y posteriormente hacia Nebraska. Desde allí, el mandatario continuó coordinando la respuesta de su Gobierno.
Una tragedia que cambió la política mundial
A las 9:30 de la mañana, Bush ofreció una primera declaración ante los medios y calificó lo ocurrido como una "tragedia nacional" y un aparente atentado terrorista. Por la noche, ya desde la Casa Blanca, se dirigió nuevamente a la población estadounidense y condenó los ataques.
Los atentados, atribuidos a Al Qaeda, provocaron cerca de 3.000 muertes y desencadenaron una profunda transformación de la política exterior y de seguridad de Estados Unidos. Entre sus principales consecuencias estuvo el inicio de la denominada "guerra contra el terrorismo", además de la posterior invasión estadounidense de Afganistán.
A un cuarto de siglo de aquellos hechos, el 11 de septiembre permanece como uno de los acontecimientos que definieron el inicio del siglo XXI. Más allá de las imágenes que recorrieron el mundo, sus consecuencias modificaron las prioridades de seguridad, las relaciones internacionales y la política exterior estadounidense durante años. La fecha continúa siendo recordada como el día en que una tragedia de enormes dimensiones transformó no solo a Estados Unidos, sino también el escenario mundial