09/09/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 09/09/2026
La inteligencia artificial vuelve a estar en el centro de un debate sobre los riesgos que podría representar su desarrollo acelerado. Jacob Coxon, investigador de Anthropic que anteriormente trabajó en OpenAI, anunció su renuncia y cuestionó que las principales compañías tecnológicas continúen compitiendo por alcanzar una superinteligencia pese a las advertencias sobre sus posibles consecuencias.
Coxon considera que quienes desarrollan estos sistemas son conscientes de los peligros que podrían generar. Su advertencia apunta especialmente a una carrera tecnológica en la que las empresas buscan llegar primero.
Su advertencia tomó mayor relevancia luego de que Evan Hubinger, responsable de un equipo de seguridad de Anthropic, reconociera públicamente que existe una probabilidad superior al 10 % de que una IA pueda acabar con la humanidad durante la próxima década.

Investigador advierte sobre una posible amenaza
Coxon sostuvo que el desarrollo acelerado de la IA podría llegar a representar una amenaza extrema para la humanidad. Según el reporte, su principal preocupación no radica únicamente en el peligro tecnológico, sino también en que decisiones de enorme impacto estén concentradas en pocas personas.
"Quienes están construyendo inteligencia artificial, creen sinceramente que podría matarnos, subrayo esto, que podría matarnos a todos antes de que acabe la década", señaló Coxon.
El investigador también marcó diferencias entre las dos compañías donde trabajó. Según su análisis, mientras en OpenAI muchos no habrían dimensionado completamente el impacto civilizatorio de esta tecnología, en Anthropic sí existiría una mayor conciencia del riesgo, aunque la empresa estaría atrapada en una competencia por avanzar antes que sus rivales.
Anthropic reconoce riesgo superior al 10 %
La advertencia tomó mayor fuerza después de que Evan Hubinger, quien dirige un equipo de seguridad de Anthropic, respondiera públicamente a Coxon y coincidiera con parte de sus preocupaciones.
Hubinger calculó en más de 10 % la probabilidad de que la IA pueda matar a todos los humanos durante la próxima década y reconoció que Anthropic todavía no tiene un plan para resolver la denominada alineación de una superinteligencia.

La alineación se refiere al desafío de conseguir que una inteligencia artificial avanzada mantenga objetivos y comportamientos compatibles con los valores e intereses humanos. El reconocimiento añade una nueva dimensión al debate, debido a que proviene de un responsable de seguridad que continúa trabajando dentro de la compañía.
En conclusión, las declaraciones de Coxon y Hubinger reflejan una preocupación que trasciende a una sola empresa: el rápido avance de la inteligencia artificial frente a la capacidad de garantizar que sus sistemas más avanzados permanezcan bajo control humano. Aunque se trata de estimaciones y advertencias, el debate sobre los límites y mecanismos de seguridad de la IA cobra cada vez mayor relevancia.


