09/08/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 09/08/2026
Lo que debía ser un día de alegría y celebración terminó convertido en una tragedia irreparable. Una familia colombiana que había viajado a Brasil para festejar el cumpleaños número 15 de una adolescente sufrió la pérdida de tres de sus integrantes en un accidente de helicóptero ocurrido este sábado en Río de Janeiro. El piloto brasileño también falleció, elevando a cuatro el número de víctimas.
El accidente y las primeras versiones
La aeronave, un helicóptero modelo Robinson R44 de la empresa Voos Rio Panorâmico, se precipitó en una zona boscosa de la Floresta de Tijuca, cerca del mirador Vista Chinesa. El impacto provocó un incendio en la vegetación que fue controlado por los bomberos tras un operativo complejo en terreno escarpado.
En un primer momento, las autoridades informaron de un "aterrizaje forzoso", sin confirmar la magnitud del siniestro. La noticia se difundió rápidamente en medios locales y redes sociales, generando incertidumbre entre los familiares que aguardaban en el hangar para el segundo vuelo.
Confirmación de las víctimas
Horas después, la cónsul de Colombia en Río de Janeiro, Diana Páez, confirmó que las tres pasajeras fallecidas eran de nacionalidad colombiana y pertenecían a una misma familia:
- Rocío Cubillos (59 años), abuela.
- Wendy Manrique (37 años), hija de Rocío.
- Sofía Murillo (17 años), nieta.
El piloto brasileño Alessandro Rocha, experimentado y también instructor, fue la cuarta víctima. Los cuerpos fueron hallados carbonizados, lo que dificultó la identificación inicial.

Cumpleañera pudo ser una víctima más
La familia había viajado a Río para celebrar los 15 años de Laura Manrique, prima de Sofía. El grupo estaba conformado por seis personas: la cumpleañera y sus padres decidieron esperar un segundo vuelo, mientras que la abuela, su hija y su nieta abordaron el primero. Esa decisión, tomada casi al azar, salvó a tres integrantes, pero dejó a la otra mitad marcada por la tragedia.
Los sobrevivientes se enteraron de la magnitud del accidente a través de las noticias, después de que inicialmente solo se les comunicara un aterrizaje forzoso.

El alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Cavaliere, pidió intensificar la fiscalización de los vuelos turísticos, cada vez más frecuentes en la ciudad. Por su parte, el Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (Cenipa) inició las pericias para determinar las causas del accidente.
El accidente en Brasil enluta a una familia que había llegado con la ilusión de celebrar un cumpleaños y se despide ahora de tres de sus integrantes. La tragedia expone los riesgos de los vuelos turísticos y despierta preocupación sobre la seguridad en este tipo de servicios. Lo que debía ser un recuerdo inolvidable de alegría se convirtió en uno de dolor, con una huella imborrable para la familia.

