07/08/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 07/08/2026
Colombia vivió este 7 de agosto un hecho inédito: la juramentación de Abelardo de la Espriella como presidente de la República se realizó en Cali, y no en Bogotá como ha sido tradición.
El cambio de escenario, justificado por el nuevo mandatario como un gesto de descentralización y cercanía con las regiones, marcó el inicio de un período presidencial que se extenderá hasta 2030.
El juramento y el discurso institucional
De la Espriella juró al cargo ante el Congreso reunido en sesión plena, en una ceremonia encabezada por el presidente del Senado, Honorio Henríquez, quien fue el encargado de imponer la banda presidencial.
En su discurso, Henríquez destacó que "no basta con prometer un mejor país, tenemos que construirlo", subrayando que los ciudadanos esperan soluciones concretas y que ocupar un cargo público implica merecer la confianza que este representa. Sus palabras buscaron marcar un tono de responsabilidad y compromiso institucional en medio de un ambiente político polarizado.
Figuras presentes y seguridad
La ceremonia contó con la presencia de mandatarios y líderes internacionales, entre ellos Javier Milei (Argentina) y José Antonio Kast (Chile), quienes sostuvieron reuniones bilaterales con De la Espriella antes del acto oficial. La jornada estuvo acompañada de un fuerte despliegue de seguridad en Cali, con miles de efectivos de la Policía Nacional y el Ejército para garantizar el orden.
El primer discurso de De la Espriella
Tras jurar en Cali, Abelardo de la Espriella ofreció su primer mensaje como presidente de Colombia, en el que delineó las prioridades de su mandato. En un tono firme, anunció que en las próximas horas se publicará un listado de organizaciones narcoterroristas, con el objetivo de activar mecanismos institucionales para combatirlas "con más fuerza", dejando claro que "la opción del diálogo está completamente agotada".
El mandatario también rindió un homenaje a Miguel Uribe Turbay, senador asesinado en 2025, a quien recordó como símbolo de compromiso con la democracia. "Gracias, Miguel Uribe Turbay. En el cielo, Colombia nunca te va a olvidar", expresó, en un gesto que buscó conectar con la memoria colectiva y subrayar la necesidad de unidad frente a la violencia política.
De la Espriella aseguró que "ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad", y que su gobierno se propone impulsar "la transformación más profunda" del destino nacional, cerrando lo que calificó como un "largo capítulo de resignación".
El discurso inaugural de Abelardo de la Espriella deja en claro que su gestión estará marcada por la seguridad y la confrontación directa contra el narcoterrorismo, junto con un llamado simbólico a la memoria de figuras políticas como Miguel Uribe Turbay.
La decisión de jurar en Cali y el tono de sus primeras palabras configuran un inicio de mandato cargado de gestos políticos y promesas de cambio estructural. El reto será convertir esas declaraciones en políticas efectivas que respondan a las expectativas de un país que demanda orden, estabilidad y reconciliación.

