03/05/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 03/05/2026
El Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció que retirará 5.000 soldados de Alemania en los próximos seis a doce meses, en el marco de una revisión de su postura militar en Europa.
La decisión, comunicada por el secretario de Defensa Pete Hegseth, afecta aproximadamente al 14% del contingente estadounidense desplegado en territorio alemán, donde actualmente se encuentran más de 36.000 efectivos. Alemania es el país europeo con mayor presencia militar de EE.UU., lo que convierte este repliegue en un movimiento estratégico de gran impacto.
La disputa política entre Trump y Merz
El anuncio se produce en medio de una fuerte disputa pública entre el presidente estadounidense Donald Trump y el canciller alemán Friedrich Merz. El líder germano había cuestionado la estrategia de Washington frente a Irán, señalando que EE.UU. "no tiene ninguna estrategia" y que estaba siendo "humillado" por los negociadores iraníes.
La respuesta de Trump fue inmediata y dura: acusó a Merz de "creer que está bien que Irán tenga un arma nuclear" y lo calificó de "hacer un trabajo terrible".
Reacciones en Europa
El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, reconoció que la decisión era "previsible" y reafirmó que la presencia estadounidense en Europa es de interés común. Sin embargo, la medida ha generado preocupación en la OTAN, pues Trump también sugirió que podría retirar tropas de Italia y España por su falta de apoyo en la guerra contra Irán.
Analistas europeos advierten que este repliegue debilita la cohesión de la alianza y obliga a Alemania a asumir mayor responsabilidad en materia de defensa. La retirada de tropas no solo responde a tensiones bilaterales, sino que refleja un cambio más amplio en la política exterior de Trump: reducir compromisos militares en Europa y presionar a sus aliados para que incrementen su gasto en defensa.

Alemania, bajo la representación de Merz, ya ha anunciado que su presupuesto militar alcanzará el 3,1% del PIB en 2027, superando el objetivo de la OTAN del 2%. Este incremento busca compensar la reducción de presencia estadounidense y fortalecer la capacidad de respuesta europea.
La decisión de Washington marca un nuevo quiebre en la relación transatlántica y abre interrogantes sobre la seguridad europea en plena crisis con Irán. Para Alemania, el reto será demostrar que puede sostener su defensa con mayor autonomía, mientras Trump insiste en que los aliados deben asumir más carga en operaciones internacionales.
El repliegue de 5.000 soldados simboliza un giro en la política estadounidense hacia Europa y deja claro que la alianza con la OTAN atraviesa uno de sus momentos más tensos en décadas.

