24/07/2026 / Exitosa Noticias / Política / Actualizado al 24/07/2026
La ceremonia de juramentación de los nuevos diputados no solo significó el inicio formal del periodo legislativo, sino también un despliegue de gestos simbólicos y mensajes políticos que sorprendieron al hemiciclo y a la opinión pública.
Entre invocaciones a líderes históricos, llamados a la memoria de víctimas de protestas y referencias a figuras presidenciales, la jornada estuvo marcada por momentos que reflejaron la fuerte rivalidad ideológica y cultural del nuevo Parlamento.
Una Wiphala en el hemiciclo
Uno de los instantes más comentados fue el protagonizado por Svieta Fernández González, diputada de Juntos por el Perú por Tacna, quien juró en nombre de su región, de la lucha contra el autoritarismo y de los fallecidos en las protestas del sur.
Su mensaje incluyó la conmemoración de los 100 años del retorno de Tacna al Perú y la libertad de Pedro Castillo. La legisladora llegó con un traje inspirado en la Wiphala, símbolo de identidad andina que reforzó el carácter reivindicativo de su juramentación.
Multilingüismo y el Tahuantinsuyo
El diputado Juan Cabrera sorprendió al jurar en tres idiomas: español, quechua e inglés. Su gesto buscó resaltar la idea de un país multiétnico y multilingüe, abriendo el debate sobre la representación de las lenguas originarias y extranjeras en el espacio político.
Por Puno, Remigio Condori Flores apeló al pasado ancestral al jurar "por el Tahuantinsuyo, un gobierno antiimperialista y antineoliberal", colocando en primer plano a obreros y campesinos como sujetos de su compromiso político de cara a su nuevo periodo legislativo.
Juraron por Alberto Fujimori
En contraste, voces vinculadas al fujimorismo marcaron su presencia con mensajes que exaltaron la figura de Alberto Fujimori. La diputada Rosangella Barbarán juró por los jóvenes, la vida, la familia y los fujimoristas que buscan reivindicar el legado del expresidente.
Su colega Kimi Tami Muñoz Yurivilca encendió el hemiciclo al invocar la memoria de Fujimori como "el mejor presidente del Perú", mientras que César Manuel Revilla defendió la Constitución de 1993 con un juramento explícito a su autoría. Incluso Huli Mendoza juró en nombre de la presidenta electa Keiko Fujimori, comprometiéndose a apoyar todas las medidas de su gobierno.
La izquierda responde con Pedro Castillo
Hubo también gestos de adhesión directa a liderazgos de la izquierda peruana. Yenifer Paredes, diputada por Cajamarca, juró en nombre de su cuñado, el expresidente Pedro Castillo, reclamando su libertad. Como ella, la mayoría de legisladores de Juntos por el Perú incluyeron este pedido en sus juramentos y cerraron la ceremonia con arengas y fotografías de las víctimas de Juliaca en 2023.
Estos episodios reflejaron la intensa polarización ideológica que caracteriza al nuevo Congreso. La juramentación, más allá de su carácter protocolar, se convirtió en un escenario de reivindicaciones políticas, culturales y personales que anticipan un periodo legislativo marcado por tensiones y contrastes.
La instalación de la Cámara de Diputados dejó claro que el acto de juramentar puede transformarse en un espacio de expresión política y simbólica. De este modo, la ceremonia mostró un mosaico de posturas que augura debates intensos en el nuevo Parlamento.

