09/03/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 09/03/2026
La crisis energética que atraviesa el país comienza a impactar directamente en el transporte público de la capital. Operadores de los corredores complementarios advirtieron que la escasez de gas natural vehicular (GNV) podría provocar la paralización total si no se restablece pronto el suministro del combustible, según advirtió este lunes Gerardo Hermoza, representante del corredor morado.
La advertencia surge en medio de una emergencia energética provocada por problemas en el sistema de transporte de gas que abastece al país. La situación ha generado restricciones en el suministro de GNV, combustible utilizado por gran parte de la flota de buses del transporte masivo en Lima.
Corredores en riesgo de paralización
Se calcula que para abastecer al sistema de transporte masivo del Metropolitano, los corredores y las rutas tradicionales, se requieren cerca de 900 mil metros cúbicos diarios.
Solo el 15 % de las unidades tradicionales opera con gas, mientras el 85 % lo hace con diésel. En contraste, el corredor rojo y el azul dependen exclusivamente del gas, por lo que quedarían fuera de servicio si se agota el suministro.
"El corredor rojo tiene 100% de buses a gas, el azul también. Pararían totalmente, el Metropolitano también", señaló en diálogo con ATV.

El problema se agrava porque el sistema de transporte público de Lima moviliza a miles de usuarios diariamente. Cualquier interrupción podría generar largas colas, retrasos y mayor congestión en otros medios de transporte.
Detalló que el corredor morado posee 170 unidades, de las cuales casi la mitad funciona con gas. Consideró que la distribución debió racionalizarse entre el consumo domiciliario y el sector concesionado, ya que los operadores tradicionales pueden mantener el 85 % de su servicio con diésel.
Problemas para abastecer los corredores de combustible
El representante reconoció la mayor complejidad logística para abastecer de gas a los autobuses. Antes repostaban en grifos cercanos a los patios de los corredores, ahora deben desplazarse hasta ocho kilómetros para cargar combustible, lo que incrementa los costos y los tiempos de espera.
"El primer bus que llega a tanquear se demora una hora, el segundo está esperando dos horas, el tercero tres horas. Y estamos en esa cola de abastecer buses y no podemos cubrir los horarios de servicio que teníamos", dijo.
Seguidamente, cuestionó la falta de coordinación con el Ministerio de Energía y Minas y reclamó transparencia sobre los puntos de expendio y la duración del suministro. Advirtió que, de continuar la situación, también se pondría en riesgo el empleo de los trabajadores.


