05/02/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 05/02/2026
El Gobierno peruano anunció la implementación de una nueva norma penitenciaria que obligará a los internos de los distintos establecimientos carcelarios del país a raparse el cabello y a usar uniformes. La medida busca reforzar el control dentro de los penales, mejorar la salubridad y garantizar la identificación rápida de los reclusos.
Según el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (MINJUSDH), la disposición responde a la necesidad de homogeneizar la apariencia de los internos, dificultando que se camuflen o utilicen su aspecto físico para evadir controles.
Del mismo modo, la entidad precisó que el uso de uniformes permitirá distinguir con mayor claridad a los reclusos de otras personas que ingresan a los establecimientos, como personal administrativo o visitantes autorizados.
Argumentos oficiales
Las autoridades sostienen que el rapado obligatorio tiene un componente de seguridad y salubridad. Por un lado, evita que los internos oculten objetos prohibidos en el cabello; por otro, contribuye a reducir riesgos de contagio de plagas o enfermedades dentro de los penales.
El uso de uniformes, en tanto, busca reforzar la disciplina y facilitar la identificación en situaciones de emergencia, como motines o posibles intentos de fuga.

Endurecimiento frente a criminalidad
La decisión se enmarca en un plan integral de control penitenciario, que incluye la instalación de más cámaras de vigilancia, el refuerzo de los protocolos de ingreso y la revisión de las visitas. El Ejecutivo ha señalado que estas acciones son necesarias para enfrentar el incremento de la criminalidad organizada que opera desde las cárceles.
En los últimos meses, diversos informes han revelado que bandas delictivas coordinan extorsiones y ataques desde los penales, lo que ha generado presión pública para endurecer las normas de seguridad.
Aún así, la medida no estaría exenta de abrir un debate entre quienes consideran la medida como un paso necesario para recuperar el orden en los penales y los que advierten que podría vulnerar la dignidad de los internos si no se aplica con criterios claros y respetuosos.
El Gobierno dispuso una nueva norma que obligará a los internos a raparse y usar uniformes, como parte de un plan integral de control penitenciario. La medida busca reforzar la seguridad y la salubridad en los penales, aunque puede abrir un debate sobre su impacto en los derechos de los reclusos.

