30/08/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 30/08/2026
La visita de la presidenta Keiko Fujimori a Puno estuvo marcada por un discurso que reconoció la deuda histórica del Estado con la región. En un acto público y declaraciones a la prensa, la mandataria admitió que el sur del país ha sido relegado por anteriores gobiernos y que existe una "situación de abandono" que debe ser revertida con mayor presencia estatal y obras concretas.
Fujimori visita Puno: "Queremos estar cerca"
En la clausura de la Feria Nacional de Camélidos Sudamericanos (FECASAM 2026), Fujimori señaló que es consiente del malestar de la población puneña y de otras regiones en el sur del país hacia el gobierno por la poca o nula priorización de políticas públicas que brinden un desarrollo real para su población, cuestionando que gestiones anteriores no hayan priorizado ello en su agenda.
"Comprendemos que hay una situación de dolor y abandono porque los últimos gobiernos no se les dio prioridad a la toda zona sur. En ese sentido, tenemos que venir mucho más y traer más obras", afirmó la mandataria.
Con ello, la mandataria trasladó la responsabilidad del rezago a gestiones pasadas, al tiempo que buscó marcar un contraste con su administración, enfatizando que su gobierno debe estar "cerca de la gente" y que la población de Puno y del sur del país empezará a ver resultados tangibles.
En ese marco, anunció la construcción de una planta procesadora de fibra de alpaca, vicuña y llama, destinada a dar valor agregado a la producción local y mejorar los ingresos de los alpaqueros.
Otro de los compromisos fue el impulso a la carretera de doble vía Macusani-Nuñoa, que conectará las provincias de Melgar y Carabaya, mejorando la movilidad y el acceso a mercados. Además, se comprometió a respaldar la creación de la Universidad de Carabaya, con la instalación de una comisión investigadora para concretar un proyecto largamente esperado por la región.
La mandataria también entregó títulos de propiedad rural, insumos agropecuarios y maquinaria como parte de un paquete de apoyo a los productores. Estas acciones, según explicó, buscan fortalecer la economía local y demostrar que el Estado puede estar presente en territorios históricamente olvidados.
Deuda histórica con el sur
El discurso de Fujimori se enmarca en un contexto de desconfianza hacia el Estado en Puno, donde las protestas de años anteriores dejaron una huella de dolor y reclamos de abandono.
Al trasladar la responsabilidad a gestiones pasadas, la presidenta buscó tender puentes con una población que ha expresado reiteradamente su descontento. La estrategia apunta a mostrar que su gobierno no solo reconoce la deuda histórica, sino que está dispuesto a revertirla con proyectos concretos.
La visita a Puno dejó un mensaje claro: el reconocimiento de un abandono histórico y la promesa de obras que refuercen la presencia estatal, marcando distancia de anteriores gestiones para proyectar una imagen de cercanía con la población. El reto será que las palabras se traduzcan en resultados visibles, capaces de transformar la percepción de olvido en confianza hacia el Estado.

