08/03/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 08/03/2026
El desabastecimiento de insulina denunciado por asociaciones de pacientes con diabetes tipo 1 generó alarma nacional en los últimos días. Familias reportaron que hospitales públicos, EsSalud y farmacias privadas se quedaron sin stock, poniendo en riesgo la vida de miles de personas que dependen de este medicamento esencial.
La crisis se evidenció en regiones como Cusco, Arequipa, Tacna, Huánuco, Loreto y Trujillo, además de Lima, afectando a hospitales emblemáticos como el Hospital del Niño de Breña, Dos de Mayo, Loayza y Rebagliati.
Representantes de pacientes se reunieron el 6 de marzo con autoridades del MINSA, CENARES y DIGEMID, quienes reconocieron que no había proveedores disponibles en el corto plazo, lo que agravó la preocupación.
Medidas oficiales
Este domingo 8 de marzo, el Ministerio de Salud emitió un comunicado oficial anunciando cuatro acciones inmediatas para enfrentar el desabastecimiento:
- Compra urgente de 47 mil unidades de insulina NPH, para asegurar la continuidad del tratamiento de más de 33 mil pacientes en todo el país.
- Gestiones regulatorias excepcionales, bajo la Ley N.º 29459, para facilitar el ingreso de nuevos lotes y mantener relaciones de compra con otros laboratorios.
- Compra corporativa centralizada a través de CENARES, en coordinación con EsSalud, con el objetivo de mejorar la proyección de la demanda nacional y fortalecer el abastecimiento durante el 2026.
- Compra de emergencia de insulinas análogas, priorizando a pacientes con diabetes tipo 1 registrados en el SIS, en articulación con CENARES y EsSalud.
Impacto en pacientes
La falta de insulina había generado que muchas familias se vieran obligadas a suspender tratamientos o recurrir a la insulina humana, menos adecuada para niños y adolescentes. El anuncio del Minsa busca dar tranquilidad, aunque persiste la preocupación por la rapidez con que estas medidas se implementarán y si alcanzarán a cubrir la demanda real.
El caso expone una brecha estructural en la gestión de medicamentos esenciales en el Perú. La insulina no es un tratamiento opcional, sino vital para la supervivencia de quienes padecen diabetes tipo 1. La crisis revela problemas de planificación y dependencia de pocos proveedores, lo que deja al sistema vulnerable.

La denuncia por el desabastecimiento de insulina y la respuesta inmediata del Minsa marcan un punto crítico en la política sanitaria del país. Con más de 33 mil pacientes en riesgo, la efectividad de las medidas anunciadas será determinante para evitar una tragedia y garantizar que el Perú cuente con un sistema de abastecimiento confiable y sostenible.

