09/03/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 09/03/2026
La crisis del gas natural vehicular (GNV) y del gas licuado de petróleo (GLP) sigue golpeando a las familias peruanas. En Lima Norte, las ollas comunes han tenido que volver a cocinar con leña, como ocurría décadas atrás, debido al incremento en el precio del balón de gas.
La olla común "Corazones Unidos", ubicada en Carabayllo, es un ejemplo de esta realidad. Su encargada, la señora Elizabeth, mostró los cuatro balones de gas vacíos con los que disponía y que ya no pueden ser recargados por el alto costo.
"El balón de gas está costando entre 80 y 90 soles, antes estaba 45. Y solo dura cinco días", explicó. La situación se agrava porque el precio de otros insumos como el pollo y las verduras también ha subido, lo que incrementa el presupuesto mensual de la olla común de S/100-120 a más de S/150.
El impacto en la economía popular
Según declaró la señora Elizabeth, las ollas comunes reciben un apoyo estatal de apenas S/1.60 por ración, lo que resulta insuficiente frente al alza de precios. Ante ello, muchas familias han optado por usar leña, pese a los riesgos para la salud y el ambiente que ello supone.
El problema refleja la crisis más amplia del GNV y GLP, cuyos precios se dispararon en los últimos meses por factores internacionales y por la limitada capacidad de producción local.
Según reportes recientes, el precio del balón de gas doméstico supera los S/70-80 en Lima y puede llegar a más de S/90 en regiones. El alza ha generado protestas de transportistas y usuarios de GNV, quienes denuncian que el costo del combustible ya no es competitivo frente a la gasolina.
Reacciones sociales
La situación ha reavivado el debate sobre la necesidad de una política energética más estable, que garantice precios accesibles para los sectores populares. Organizaciones sociales y dirigentes de ollas comunes han pedido al Gobierno medidas urgentes, como subsidios directos o la ampliación de programas de apoyo alimentario.
El regreso a la leña no solo implica un retroceso en condiciones de vida, sino también riesgos de enfermedades respiratorias y mayor contaminación. Además, incrementa la carga de trabajo para las mujeres que lideran estas iniciativas comunitarias, quienes ahora deberán buscar y transportar la leña diariamente.
La crisis del gas ha obligado a las ollas comunes a volver a métodos de cocina precarios, como la leña, en pleno 2026. El caso de Carabayllo refleja una problemática nacional que afecta tanto la economía familiar como la salud pública, y que exige respuestas inmediatas para garantizar el derecho básico a la alimentación.

