30/04/2026 / Exitosa Noticias / Economía / Actualizado al 30/04/2026
En su reciente presentación ante la Comisión de Presupuesto del Congreso, el presidente de Petroperú, Roger Arévalo, insistió en el pedido de la empresa estatal para aprobar con urgencia la adquisición de US$ 2.000 millones para evitar la paralización de las refinerías de Talara y Conchán.
En la sesión, Arévalo aseguró que la banca privada estaría dispuesta a otorgar el financiamiento, pero bajo una garantía contingente del Estado, lo que implica que, si la estatal no logra solventar la deuda, el Tesoro Público tendría que asumirla. Aunque no se trata de un desembolso inmediato, la autorización comprometería recursos fiscales de gran magnitud.
SNMPE: Ya no es viable darle fondos a Petroperú
En ese sentido, la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) difundió un comunicado este jueves en el que expresó su profunda preocupación por la falta de avances en la reestructuración de Petroperú. El gremio señaló que otorgar un nuevo apoyo financiero sin evidencias de mejora en la gobernanza y gestión de la empresa estatal generaría riesgos fiscales significativos.
El documento enfatiza que la crisis de Petroperú es pública desde hace años y que no se han dado señales claras de un proceso de reestructuración efectivo. Para la SNMPE, seguir comprometiendo recursos del Estado sin cambios estructurales es una decisión que afecta la sostenibilidad de las finanzas públicas.
"Petroperú no puede seguir operando en base al apoyo financiero que le viene dando el Estado, el cual solo en el periodo de 2017 a 2024 ascendió a más de US$ 5,225 millones, desviando recursos que podrían servir para mejorar los servicios de salud, educación, saneamiento, entre otros, que necesita la población en zonas de extrema pobreza", remarcó el gremio.

Salvatajes y deficiente priorización
Además, la sociedad advirtió que la empresa debe competir en igualdad de condiciones con otros agentes del mercado y que la falta de respaldo político a los objetivos de reestructuración planteados en el Decreto de Urgencia N° 10-2025 ha debilitado cualquier intento de reforma.
La SNMPE también alertó sobre la deuda del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), que supera los 900 millones de soles, afectando la predictibilidad y funcionamiento del sector hidrocarburos. Según señala, esta situación refleja la urgencia de medidas claras que promuevan inversiones y garanticen la seguridad energética del país.
El pronunciamiento de la SNMPE se suma al de COMEXPERÚ, que poco antes había exhortado al Estado a no otorgar otro rescate a Petroperú. Ambos gremios coinciden en que la empresa estatal carece de capacidades para operar e invertir de manera eficiente y que la única salida es una reestructuración profunda.
El Gobierno enfrenta ahora una encrucijada: autorizar la garantía contingente para evitar la paralización de refinerías o atender las advertencias de gremios que exigen una reestructuración real antes de comprometer más recursos públicos. El desenlace marcará el futuro de la petrolera estatal y su rol en el mercado energético peruano.

