04/05/2026 / Exitosa Noticias / Exitosa perú / Actualizado al 04/05/2026
El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos presentó una estrategia integral para enfrentar la crisis carcelaria mediante un plan de deshacinamiento penitenciario proyectado hasta 2028. Esta iniciativa busca reducir el exceso de internos y mejorar la seguridad en todos los establecimientos nacionales.
Hacia un sistema carcelario más eficiente
En diálogo con Exitosa, Edward Vega anunció que este proyecto está diseñado para ejecutarse de manera progresiva durante los años 2026, 2027 y 2028. La meta principal es establecer parámetros técnicos que permitan gestionar la población penitenciaria de forma responsable y legal.
Edward Vega explicó que la actual administración dejará una hoja de ruta detallada para que el próximo gobierno mantenga la continuidad de estas políticas públicas. El objetivo es que los equipos técnicos ya establecidos puedan operar bajo objetivos claros y medibles en beneficio del orden interno.
"Este plan está focalizado bajo una proyección de tres años: 2026, 2027 y 2028. Dejaremos esta hoja de ruta para que el nuevo gobierno continúe con esta estrategia organizada, incluso ya tenemos equipos establecidos internamente y ciertos planes de trabajo específicos", indicó el director ministerial.
La sobrepoblación actual genera barreras críticas que impiden a los reclusos acceder a servicios fundamentales como salud, educación y asesoría jurídica gratuita. Al reducir el número de personas por celda, el Estado podrá optimizar los recursos destinados a la rehabilitación efectiva de los reos.
Impacto en el aumento de presidiarios
El sistema penitenciario peruano albergaría un aproximado de 105,700 internos en espacios que fueron diseñados para 41,700. Este excedente del 152% complica las labores de vigilancia e inteligencia que realiza el personal del INPE en los diversos pabellones.
A pesar de que existen talleres de trabajo y programas como Orquestando, el hacinamiento limita que estos beneficios alcancen a la totalidad de la población. La nueva estrategia pretende ampliar la cobertura de los programas productivos sin otorgar beneficios que salgan del marco legal.
"Tenemos a la fecha en el sistema penitenciario 105,700 internos para una capacidad de albergue de 41,700. O sea, tenemos 152% de sobrepoblación. Esto implica que no todos puedan acceder a trabajo, estudio o asistencia legal, limitando las actividades de seguridad e inteligencia", explicó Edward Vega.
La implementación exitosa de este programa permitirá que el personal de seguridad trabaje en entornos menos hostiles y más controlados. El gobierno enfatiza que el plan de deshacinamiento penitenciario proyectado hasta 2028 es la única vía para garantizar una resocialización real y sostenible.

