20/09/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 20/09/2026
El debate sobre la inmigración europea vuelve a tomar el centro de la agenda en Italia. La primera ministra, Giorgia Meloni, confirmó este domingo que impulsará una estricta normativa dirigida al sistema educativo.
Durante un encuentro con las juventudes de su partido, Hermanos de Italia, detalló que el proyecto prohibirá el uso de velos islámicos integrales y establecerá nuevos topes para la matriculación de estudiantes extranjeros en los centros de enseñanza.
Restricciones y cuotas estudiantiles
La principal arista de la iniciativa es regular la presencia de alumnos foráneos en las aulas. Además, el paquete normativo obligará a los padres de estos menores a aprender el idioma italiano, buscando fomentar una integración efectiva desde el núcleo familiar.
"Se presentará una medida en una sesión del Consejo de Ministros para establecer legalmente un número máximo de estudiantes extranjeros por clase", aseveró Meloni.
Aunque la jefa de Estado no precisó la nueva cuota máxima, desde 2010 el país limita al 30 % la proporción de extranjeros por salón. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (ISTAT), los estudiantes internacionales representan alrededor del 12 % del total de matriculados en las escuelas italianas en la actualidad.
Prohibición del burka en las aulas
El segundo pilar de la propuesta es la erradicación de prendas que oculten la identidad. La mandataria puntualizó que la medida incluirá la prohibición explícita del burka y del niqab, vestimentas que cubren total o parcialmente el rostro.
Actualmente, Italia carece de una ley que vete directamente estos velos. El marco legal vigente se basa en una norma de 1975 que sanciona el uso injustificado de elementos que impidan la identificación visual. Sin embargo, en 2008 un fallo administrativo permitió su uso por motivos religiosos, siempre que la persona mostrara el rostro al ser requerida por las autoridades correspondientes.

Presión política y escenario electoral
El endurecimiento del discurso oficial responde a la presión ejercida por Futuro Nacional, una coalición situada aún más a la derecha que ha ganado un notable terreno en las encuestas y que en julio exigió medidas drásticas contra el velo islámico en las escuelas.
Al ser uno de los principales puntos de entrada de migrantes a la Unión Europea, Italia consolida el control migratorio como un eje decisivo del debate público. Con este movimiento estratégico, el Gobierno de Meloni busca reafirmar su autoridad y asegurar el respaldo del electorado conservador de cara a las elecciones generales del próximo año.

