15/02/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 15/02/2026
Barack Obama causó asombro de manera inesperada. El expresidente de Estados Unidos avivó nuevamente el debate sobre la existencia de extraterrestres al afirmar, con una mezcla de humos y seriedad, que "sí son reales" durante una reciente entrevista.
La declaración se produjo cuando el entrevistador Brian Tyler Cohen le preguntó directamente si creía en la via alienígena. Obama no solo respondió afirmativamente, sino que también descartó algunas de las teorías más populares sobre la supuesta presencia de extraterrestres en bases secretas como el famoso Área 51 en Nevada.
"Y no están siendo guardados en, ¿Cómo se llama? ¡El Área 51! No hay ninguna instalación subterránea a menos que exista una conspiración enorme y la ocultaran al presidente de Estados Unidos", declaró.
¿Qué dijo exactamente?
La conversación con Cogen tocó uno de los temas que más ha fascinado a la humanidad: ¿Estamos solos en el universo? Obama respondió sin rodeos y con la claridad que lo caracteriza: "Sí, son reales, pero no los he visto", dejando en claro que su afirmación no proviene de un encuentro personal, sino de una postura que reconoce la posibilidad de vida extraterrestre sin evidencia pública directa.
Además, ante la clásica pregunta sobre bases secretas donde supuestamente se ocultan alienígenas y tecnología extraterrestre, Obama fue enfático en que no existe evidencia sólida de que algo así ocurra. Su declaración tocó un punto sensible entre los seguidores de conspiraciones, muchos de los cuales viven convencidos de que gobiernos esconden información vital.
¿Por qué sus palabras causan tanto impacto?
Más allá de la frase llamativa, la declaración de Obama llega en un momento en que el interés por los llamados fenómenos aéreos no identificados (UAP) ha crecido, y entidades como el Pentágono han publicado informes sobre avistamientos que no pueden explicarse fácilmente. Sin embargo, hasta ahora no existe evidencia pública verificable de contacto con seres extraterrestres.
Esta mezcla de legitimidad y misterio es lo que provoca reacciones encontradas: mientras unos celebran lo que consideran una confirmación oficial, otros piden precaución y recuerdan que la ciencia aún no tiene pruebas concluyentes. En todo caso, que una figura de la talla de Obama hable abiertamente del tema no hace más que encender la curiosidad colectiva y recordarnos que, en el universo, parecen quedar más preguntas que respuestas.