07/09/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 07/09/2026
Un tremendo lío a bordo de un avión de American Airlines acabó con un pasajero atado a su asiento con cinta adhesiva, luego de lanzar insultos racistas y homófobos. Al final, el piloto tuvo que aterrizar en otra ciudad para entregarlo a la policía.
Pasajero lanza insultos durante vuelo
La cosa ocurrió en pleno viaje de Dallas hacia Newark. Varios pasajeros contaron que, cuando ya no faltaba casi nada para llegar, Arthur Layne Lundeen, de 67 años, de la nada se descontroló y empezó a buscar pleito a todo el mundo.
Juan Mejía, un expolicía que viajaba en la misma nave, le contó a ABC News que el pasajero, empezó a faltarle el respeto al personal de la aerolínea y a los demás pasajeros con calificativos racistas y homófobos. Ante la situación, el exagente y su amigo Richard Olenick decidieron intervenir.
Según Richard Olenick, Juan Mejía se levantó rápidamente y trató de inmovilizar al hombre para evitar que el problema siguiera creciendo.
Al sujeto no le quedó de otra que quedarse quieto cuando lo encintaron en su asiento y le aseguraron las muñecas con bridas de plástico. Como era de esperarse, la gente empezó a compartir las imágenes del incidente por todos lados.

Avión desviado y pasajero detenido
Debido al alboroto que se armó, el vuelo aterrizó de emergencia en Baltimore. Allí, los agentes de la policía lo sacaron del avión y el FBI confirmó que se quedó detenido en el acto.
Los registros judiciales señalan que el hombre fue acusado a nivel estatal de agresión en segundo grado y alteración del orden público. Por si fuera poco, el FBI anda conversando con los pasajeros para evaluar si le abren un proceso formal mucho más pesado.
Pero el problema no terminó en el aeropuerto. Tras conocerse la identidad del pasajero, Long Realty, empresa inmobiliaria de Arizona donde trabajaba, decidió cortar inmediatamente su vínculo con él.
La compañía informó que Lundeen ya no estaba asociado con Long Realty ni autorizado para representarla. También señaló que la conducta descrita en los reportes no era compatible con los valores de profesionalismo, integridad, compasión y respeto que exige a sus afiliados.
Al final, el escándalo que armó este sujeto, a quien terminaron encintando a su asiento en pleno vuelo por lanzar insultos homófobos y racistas, no solo le costó la denuncia encima, sino que además lo despidieron de su empresa.

