01/11/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 01/11/2026
Una tragedia aérea conmocionó al estado de Florida este domingo 1 de noviembre. Un jet privado modelo Learjet 60 se estrelló contra una zona residencial en Greenacres, cerca del cruce de South Military Trail y Marilyn Drive, en el condado de Palm Beach.
De acuerdo con los reportes preliminares de la Administración Federal de Aviación (FAA) y la confirmación del secretario de Transporte, Sean Duffy, la aeronave había despegado por la mañana desde el aeropuerto de Austin-Bergstrom (Texas) con destino a North Eleuthera, en las Bahamas, transportando a 9 personas a bordo, quienes fallecieron tras el impacto.
Choque dejó enorme cráter
El choque generó una enorme bola de fuego, una densa columna de humo y un enorme cráter en las inmediaciones de un parque de casas móviles, derribando líneas de alta tensión y afectando estructuras cercanas.
Ante la magnitud del siniestro, la oficina del sheriff del condado de Palm Beach dispuso el cierre de los carriles de la zona y solicitó a los conductores evitar el área. Asimismo, las autoridades desmintieron rumores que atribuían el hecho a un supuesto ataque con misiles.
Un descenso abrupto y sin control
Si bien la causa oficial del accidente aún no ha sido determinada y las indagaciones formales recién comienzan, los primeros datos de telemetría y registros de radar (ADS-B data) revelaron un comportamiento inusual en los instantes previos al grave impacto.
- Caída libre y giro cerrado: Los datos muestran que el jet volaba con total normalidad a una altitud de crucero de 35,000 pies cuando, de manera repentina, ejecutó un giro cerrado hacia la derecha y entró en una picada casi vertical.
- Velocidad de descenso descomunal: La aeronave registró una tasa de descenso extrema superior a los -32,000 pies por minuto, precipitándose contra el suelo en apenas 72 segundos después de abandonar su nivel de crucero.
- Impacto a alta velocidad: Cálculos preliminares estiman que el avión chocó contra el pavimento a una velocidad de entre 1,010 y 1,110 km/h, una trayectoria captada por cámaras vehiculares (dashcams) que muestra a la unidad cayendo de punta.
Investigación en curso
Ante la gravedad de los hechos, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), en coordinación con la FAA, ha desplegado a un equipo técnico especializado en el lugar del siniestro. Las labores se centran en la recuperación y análisis de las cajas negras para esclarecer si la tragedia fue producto de una falla estructural, un problema mecánico o una pérdida de control por factores climáticos.
El devastador accidente enluta a la aviación civil y moviliza a los organismos de seguridad estadounidenses, los cuales mantendrán un riguroso peritaje técnico para esclarecer los factores detrás de la violenta caída.

