17/02/2026 / Exitosa Noticias / Virales / Actualizado al 17/02/2026
Tomar pausas activas en el trabajo es muy recomendable, según los especialistas. Sin embargo, parece que algunas personas abusan de estas recomendaciones y un jefe lo comprobó al colocar cámaras ocultas en las oficinas de sus trabajadoras, ya que llegó a descubrir que pasaban el día haciendo otras cosas y no su trabajo.
Jefe descubre a sus trabajadoras perdiendo el tiempo
Cansado de que no se cumplieran los objetivos, un hombre decidió colocar cámaras de seguridad en las oficinas de sus trabajadoras, sin avisarles previamente, con la finalidad de verificar si desarrollaban de manera correcta sus actividades diarias.
Su sorpresa fue grande cuando descubrió que ambas trabajadoras ignoraban completamente esos deberes la mayor parte del tiempo y se dedicaban a otras actividades que no estaban relacionadas con su trabajo. Una de ellas incluso subía las piernas sobre el escritorio para descansar tranquilamente.
En otro de los videos, se puede apreciar cómo se ponen a ver series en una de las computadoras para, después de un rato, plancharse el cabello con paciencia y tranquilidad.
No pasó mucho tiempo para que las jóvenes se dieran cuenta de que su jefe había colocado cámaras de seguridad en la parte alta de las oficinas, por lo que intentaron alertarse entre ellas de inmediato y volvieron a sus funciones normales, pero todo ya había quedado registrado en video.
La decisión del jefe fue ampliamente debatida en redes sociales, ya que muchos consideran que colocar cámaras es una invasión a la privacidad de sus trabajadores, mientras que otros creen que el acto del hombre fue completamente necesario.
¿Cómo evitar estas actitudes?
Para combatir actitudes de desidia en el trabajo, los jefes deben apostar por el liderazgo antes que por la vigilancia. Establecer metas claras, plazos realistas y funciones bien definidas evita confusiones. Además, la retroalimentación constante y el reconocimiento al buen desempeño fortalecen el compromiso y reducen conductas irresponsables.
Por su parte, los empleados tienen la responsabilidad de administrar bien su tiempo y respetar las horas laborales. Cumplir tareas, evitar distracciones innecesarias y mantener una comunicación honesta con sus superiores demuestra profesionalismo. Si existe desmotivación o sobrecarga, lo correcto es dialogar y buscar soluciones conjuntas.
De esta manera, un ambiente laboral saludable se construye con reglas claras, respeto mutuo y responsabilidad compartida. Ni el control excesivo ni la indiferencia funcionan a largo plazo. Cuando jefes y trabajadores asumen su rol con ética y compromiso, la productividad mejora y se fortalece la confianza.

