25/02/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 25/02/2026
El caso de Adrián Villar, joven de 21 años acusado de atropellar y causar la muerte de la deportista nacional de buceo Lizeth Marzano, sigue generando revelaciones que podrían ser determinantes en la investigación.
La defensa de Villar, encabezada por el abogado Jefferson Moreno, sostiene que su patrocinado no se encontraba en estado de ebriedad al momento del accidente ocurrido en San Isidro. Según su versión, Villar había asistido a una cena previa y allí no consumió alcohol.
Sin embargo, la narrativa podría verse cuestionada por la disposición del restaurante donde cenó el joven, que ha manifestado públicamente su voluntad de colaborar con las autoridades.
En un comunicado difundido en sus redes sociales, el establecimiento expresó sus condolencias por la muerte de Lizeth Marzano y aseguró estar disponible para brindar toda la información que se requiera en el marco de la investigación.
Cabe aclarar que, aunque el mensaje no menciona directamente el consumo de alcohol, su ofrecimiento abre la posibilidad de que se esclarezca si la versión de la defensa es verídica o no.

La versión de la defensa
El abogado Moreno ha insistido en que Villar no estaba bajo los efectos del alcohol y que el dosaje etílico realizado en una clínica privada así lo demostraría. Además, señaló que tras el accidente su cliente sufrió un cuadro de shock, lo que explicaría su comportamiento posterior.
No obstante, la Fiscalía ha puesto bajo la lupa el procedimiento seguido para la prueba de alcoholemia, ya que no se realizó de manera inmediata en una dependencia policial, lo que podría restarle validez.
PNP ni Fiscalía han solicitado información
Algo que también llamó la atención en el comunicado del restaurante es que, hasta el momento, ni la Policía ni la Fiscalía han solicitado información alguna, lo que incluiría registros de consumo o cámaras de seguridad del local.
Esta omisión genera inquietud, considerando que durante la audiencia en la que se dictó el impedimento de salida del país por nueve meses, el fiscal representante del Ministerio Público advirtió que terceras personas, "incluidos funcionarios públicos", habrían intervenido para que el responsable no se ponga a derecho.
La falta de requerimientos formales al establecimiento alimenta la percepción de posibles irregularidades en el proceso y abre interrogantes sobre la transparencia de la investigación.
La disposición del restaurante a colaborar con las autoridades se convierte en un punto clave del caso. Si se confirma que hubo consumo de alcohol en la cena previa, la defensa quedaría debilitada y la narrativa de Villar perdería credibilidad. Por el contrario, si se ratifica que no hubo ingesta, la estrategia de la defensa ganaría respaldo.

