Actualidad

OPINIÓN| Edwin Sarmiento: Cosas de la vida

Cuando lo conocí no era muy figuretti que digamos.

exi4-28
exi4 28

28/12/2018 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 09/01/2023

Cuando lo conocí no era muy figuretti que digamos. El tiempo lo cambió. Le gustó aparecer en televisión si es mañana, tarde y noche, mejor. Él mismo es. Sabe que existe y le sonríe a la vida. Tiene un rostro ovalado, la frente pronunciada y unos ojos saltones, protegidos por unas cejas pobladas. La raya a la izquierda y el pelo siempre ordenado, le da un aire especial al congresista que siempre está presente en cuanta opinión ilustrada requieran los colegas. Puede opinar sobre el clima, la composición del agua, o la física cuántica, sin importarle si Max Planck fue un científico y si fue alemán. Igual da. Es un personaje polémico y controvertido que despierta pasiones, todos los días. Tiene la fuerza de los Apus de Puno, su tierra natal. Su padre le puso Yonhy por nombre. Y el apellido Lescano le viene de la nobleza italiana, con escudo familiar y todo. En los años que lo entrevisté se iniciaba como parlamentario enfrentado a muerte con la Telefónica, la trasnacional que acumula ganancias esquilmando nuestra pobreza. Bien, Lescano, por ello.

Creció en el corazón de la zona aymara del Altiplano. Estudió hasta los diez años en el Núcleo Escolar Campesino de Ccota, distrito de Platería. Allí acompañó a su madre, quien fue profesora del lugar, por 40 años, hasta que se jubiló. Es cuando la altura y el frío intenso de la noche hicieron lo suyo, moldeando el carácter rebelde y de acero del niño Lescano. Aprendió, junto con las primeras letras prodigadas con amor maternal, que la vida es una lucha permanente y que si no luchas, no triunfas, como le repetían en casa y en la escuela. Si aún recuerda el consejo maternal, como si fuera ayer: los puneños no tenemos por qué ser diferentes ni ser menos ante nadie y peor si es un blanquito el que te quiere humillar. Qué se habrán creído. Nosotros somos ricos, tenemos tradición y una cultura que se pierde en el tiempo, le explicó un día mamá.

Ahora es un congresista que ya no será reelegido, aunque asegura que si por él fuera, mañana mismo se iría. Hombre de decisiones firmes. Se ve, de niño, acurrucado en el regazo de mamá, tratando de hilvanar sueños, siempre jugando con sus fantasmas. Viajando en una inmensa góndola de madera, a Puno los viernes de cada semana. Recuerda que creció en medio de la soledad de las alturas andinas. Todo fue, sin embargo, amor, no obstante que su padre, que fue policía, decidió un buen día levantar vuelo hacia Trujillo, su tierra, en un viaje sin retorno, cuando Yonhy Lescano era aún muy niño. Así fue cómo mamá fue papá a la vez, como ocurre en estos casos, oiga usted, con frecuencia y sin rencor.

Temas relacionados ACTUALIDAD