21/05/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 21/05/2026
El asesinato del alcalde de Veintiséis de Octubre, Víctor Hugo Febre, ha generado un fuerte pronunciamiento del gobernador regional de Piura, Luis Neyra, quien advirtió que los alcaldes en el país no cuentan con seguridad personal.
En comunicación telefónica con Exitosa, el gobernador lamentó que esta vulnerabilidad haya permitido que la delincuencia organizada llegue al extremo de asesinar a una autoridad municipal en funciones, un hecho sin precedentes en la región.
Alcaldes expuestos al peligro
Neyra relató que tras conocer el ataque, se comunicó de inmediato con las autoridades policiales para coordinar la búsqueda de los responsables. Aunque evitó responsabilizar directamente a la Policía Nacional, reconoció que existen elementos que no cumplen de manera efectiva con su labor preventiva, lo que deja a las autoridades locales en una situación de riesgo permanente.
El gobernador subrayó que "nadie se había atrevido hasta hoy a atacar a un alcalde", y que este crimen envía un mensaje preocupante a la ciudadanía: si una autoridad puede ser asesinada, entonces nadie está realmente seguro.
Caso de sicariato
El gobernador coincidió con la hipótesis policial de que el atentado se trataría de un caso de sicariato. Los atacantes utilizaron cascos y coberturas faciales para ocultar su identidad, y su actitud sospechosa quedó registrada en cámaras de seguridad.
Aunque aún se investigan las motivaciones detrás del crimen, la modalidad empleada refuerza la idea de un ataque planificado y ejecutado por delincuencia organizada.
El asesinato de Febre se produjo en un distrito bajo estado de emergencia, lo que evidencia la fragilidad de las medidas de seguridad frente al avance del crimen organizado.
La municipalidad declaró tres días de duelo oficial, mientras el concejo deberá formalizar la vacancia y designar al teniente alcalde José Alejandro Madrid como sucesor inmediato. Este hecho se suma a otros episodios violentos en Piura, como el asesinato del abogado y candidato Percy Ipanaqué en 2025, lo que refleja un patrón de inseguridad política en la región.
Las declaraciones del gobernado Luis Neyra ponen en evidencia una problemática estructural: los alcaldes carecen de seguridad personal, quedando expuestos al sicariato y a la violencia organizada.
El asesinato de Víctor Hugo Febre marca un antes y un después en la percepción de riesgo para las autoridades locales y plantea la necesidad urgente de replantear los protocolos de protección. La ciudadanía exige justicia, pero también garantías de que sus representantes puedan ejercer funciones sin convertirse en blanco de la delincuencia.

