27/09/2026 / Exitosa Noticias / Deportes / Actualizado al 27/09/2026
Durante el partido conmemorativo por los 100 años del mítico estadio Weserstadion, las leyendas del Werder Bremen y del Real Madrid protagonizaron un peculiar momento en Alemania.
El encuentro de exhibición disputado ante 40,000 espectadores se volvió viral debido a una insólita interrupción en medio de las acciones deportivas. Al llegar el minuto 32, el árbitro Sven Jablonski detuvo las acciones. Inmediatamente, meseros locales ingresaron a la cancha ofreciendo cerveza tradicional alemana y schnapps a los futbolistas.
Leyendas madridistas y festival de goles
El ambiente conmemorativo incluyó la participación activa de reconocidas figuras históricas. El exdelantero brasileño Aílton, gran ídolo local, bebió con evidente entusiasmo ante el público.
Por la delegación española estuvieron presentes exfutbolistas destacados como Pepe, Fábio Coentrão, Claude Makélélé, Christian Karembeu y Luis Milla, quienes se sumaron rápidamente al brindis.
El encuentro amistoso ofreció un espectáculo de siete anotaciones para todos los aficionados asistentes. El marcador final arrojó una victoria del Werder Bremen sobre el equipo merengue por cuatro goles a tres. Las anotaciones del equipo local fueron de Sokratis Papastathopoulos, Markus Rosenberg, Angelos Charisteas y Diego Ribas.
Por su parte, los descuentos para la plantilla madridista llegaron a través de las definiciones de Rubén de la Red, José Callejón y el jugador Agus.

El origen histórico del brindis arbitral
Esta particular interrupción en el campo no fue una ocurrencia de los organizadores. El corte exacto a los 32 minutos funcionó como un homenaje al fallecido árbitro de nacionalidad alemana Wolf-Dieter Ahlenfelder. La intención principal de la directiva consistió en recordar de manera recreativa un célebre error del juez.
Durante la temporada 1975-76 de la Bundesliga, en un duelo oficial entre Werder Bremen y Hannover 96, Ahlenfelder pitó el final de la primera mitad de forma prematura. Debido a una severa confusión en la cancha, el colegiado decretó el descanso exactamente en el minuto 32 de aquel compromiso oficial.
Años más tarde, el propio silbante admitió públicamente los motivos reales detrás de esa equivocación. Ahlenfelder confesó que había ingerido varias cervezas y shots de licor durante el almuerzo previo a dirigir el cotejo. La reciente recreación sirvió para revivir la histórica anécdota futbolística.

