31/05/2026 / Exitosa Noticias / Espectáculos / Actualizado al 31/05/2026
La historia de Karla Gálvez y Miguel Trauco fue durante años una de las más visibles en el entorno del fútbol peruano. Tras compartir matrimonio y formar una familia con dos hijos, la relación terminó en 2024, luego de un proceso marcado por rumores de infidelidad y un desgaste emocional que se volvió insostenible.
Hoy, Gálvez asegura que la separación fue "la mejor decisión de su vida" y que su prioridad absoluta es el bienestar de sus hijos.
El desgaste de la relación
La convivencia comenzó a deteriorarse con el paso del tiempo. Las discusiones y la desconfianza se hicieron frecuentes, alimentadas por rumores que circulaban en el ambiente deportivo y mediático. Finalmente, en 2024, ambos decidieron poner fin al matrimonio, con Gálvez convencida de que debía priorizar su tranquilidad y la estabilidad de sus hijos.
Infidelidades y ruptura
En entrevista con el diario Trome, la empresaria confesó que habría perdonado varias infidelidades del exjugador de Alianza Lima, pero llegó un momento en que todo tuvo un límite.
"Siempre digo que lo mejor que hice fue separarme y lo más bonito que tengo son mis dos hijos. He perdonado infidelidades, no lo voy a negar, pero todo tiene su límite".
Con esas palabras, dejó en claro que la ruptura fue dolorosa, pero necesaria para recuperar su paz. Tras el divorcio, Gálvez asegura que valora su espacio individual y se siente enfocada en sus hijos. Eligió alejarse de la vida privada del futbolista, convencida de que esa distancia favorece la armonía familiar. Su vínculo con Trauco se limita estrictamente a la crianza de los niños.
"No me interesa tener una relación con el padre de mis hijos, solo que él se lleve bien con ellos, que los vea y que no les falte nada. Su vida personal la va a llevar como él quiera, no yo. Puede estar con quien quiera".

Una mirada al entorno futbolístico
Aunque fue consultada sobre otras parejas del ambiente deportivo, como Suhaila Jad, madre de los hijos de André Carrillo, Gálvez prefirió mantener una postura reservada. Con ello, dejó claro que no busca involucrarse en la vida privada de terceros ni en la de su expareja.
"No la conozco, por eso no podría hablar de ella, pero es muy bonita. (...) No puedo opinar de otras personas, no me interesa. No sé lo que pasa entre cuatro paredes, no me incumbe. Lo mejor es vivir en paz", remarcó
Las declaraciones de Karla Gálvez muestran el lado humano de una separación marcada por la desconfianza y desgaste emocional. Hoy, su vida gira en torno a sus hijos y a mantener la estabilidad familiar, mientras espera que Miguel Trauco cumpla con su rol de padre.
En un entorno futbolístico donde las historias personales suelen estar bajo escrutinio, Gálvez opta por la reserva y la paz, convencida de que la mejor decisión fue poner fin a una relación que ya no le ofrecía tranquilidad.

