06/04/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 06/04/2026
La NASA hizo historia este lunes 6 de abril con la llegada de la tripulación Artemis II a la órbita de la Luna. Poco antes de concluir el sobrevuelo al lado oculto de este satélite por primera vez en la historia, los astronautas pudieron ser testigos de un eclipse solar total.
Tripulación de Artemis II utilizó gafas para proteger su visión
Además de vislumbrar aspectos nunca antes vistos de la Luna, que incluye cráteres, relieves y otras regiones, la tripulación tuvo la oportunidad de ver este eclipse de 53 minutos de duración, que comenzó alrededor de las 8:35 de la noche.
Según la dra. Kelsey Young, líder de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA, desde las ventanas de la nave Orión, los astronautas vieron la Luna mucho más grande respecto a cómo se ve en la Tierra.
Esto se debe a que, de acuerdo a su explicación, a medida que la Luna bloquea la vista del Sol, partes de la corona solar que llamaron "pelos de bebé", la atmósfera exterior del Sol, se mostraron visibles para ellos.
Desde el punto de vista de Orión, el Sol pasó detrás de la Luna, creando un eclipse solar total. Luego, vieron salir, en vivo, el Sol cuando reapareció por el otro lado de la Luna. Para ello, la tripulación usó gafas para proteger su visión.
Young mencionó que las tripulaciones de Apolo experimentaron eclipses similares durante sus incursiones lunares.
Artemis II sobrevuela lado oculto de la Luna
La misión Artemis II vivió su instante más decisivo. La cápsula Orión, con cuatro astronautas a bordo, ingresó este lunes en la cara oculta de la Luna, un sector que bloquea toda comunicación con la Tierra.
Desde las 6:44 p.m., el control de misión en Houston confirmó la pérdida de señal, un apagón que se prolongará por aproximadamente 40 minutos y que ya estaba programado como parte del recorrido.
Aunque la desconexión genera tensión, la NASA subrayó que se trata de un procedimiento previsto. La Luna bloquea las señales de radio que enlazan la nave con la Red del Espacio Profundo, un sistema de antenas gigantes ubicadas en California, España y Australia.
Durante este lapso, la tripulación no podrá enviar ni recibir mensajes, replicando lo que ya vivieron los astronautas del programa Apolo en la década de 1960. El piloto de la misión, Victor Glover, había anticipado que este sería un momento "especial y tenso", en el que los astronautas reflexionarían sobre el viaje sin la constante interacción con el control terrestre.

