06/10/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 06/10/2026
El Gobierno de Estados Unidos ha marcado un hito en su historia judicial y militar tras confirmarse que el presidente Donald Trump autorizó la ejecución del excomandante del Ejército Nidal Malik Hasan mediante un pelotón de fusilamiento.
Según informó el Pentágono a través de su portavoz oficial, Sean Parnell, la drástica medida fue sugerida inicialmente por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y recibió el visto bueno definitivo del mandatario.
Con esta decisión, que ahora solo aguarda que el secretario del Ejército fije la fecha y el lugar exacto, se llevará a cabo la primera ejecución militar bajo esta modalidad desde el final de la Segunda Guerra Mundial, hace más de sesenta años. "Por fin ha llegado el día del juicio para Hasan", sentenció Parnell mediante una publicación en redes sociales.
El crimen más mortífero en una base militar
El caso de Hasan representa una de las páginas más oscuras en la historia reciente de las Fuerzas Armadas estadounidenses. En noviembre de 2009, este psiquiatra originario de Virginia perpetró el ataque más mortífero jamás registrado en una base militar del país fuera de un escenario de combate.
El atacante abrió fuego de manera indiscriminada dentro de un edificio médico en las instalaciones de Fort Hood, en el estado de Texas. Dicho espacio se encontraba abarrotado de uniformados que esperaban recibir vacunas y someterse a revisiones médicas de rutina antes de ser desplegados al extranjero. El trágico saldo fue de 13 soldados desarmados asesinados y otros 32 gravemente heridos.
Durante su posterior consejo de guerra llevado a cabo en 2013, el tirador admitió su culpabilidad y justificó la masacre argumentando que creía estar protegiendo a los musulmanes y a las fuerzas talibanes en Afganistán.

Un método excepcional y el marco legal castrense
Actualmente, el condenado es uno de los cuatro únicos reclusos que permanecen en el corredor de la muerte del sistema de justicia militar estadounidense. La elección del pelotón de fusilamiento ha llamado poderosamente la atención debido a su extrema rareza en la era moderna.
Si bien las ejecuciones civiles a nivel estatal son comunes, este letal método solo está permitido legalmente en un puñado de estados como Idaho, Misisipi, Oklahoma, Utah y Carolina del Sur, siendo este último el único en aplicarlo el año pasado tras quince años de desuso a nivel nacional.
Como antecedente histórico, el Tribunal de Apelaciones de las Fuerzas Armadas había declarado inconstitucional esta pena en 1983, pero el entonces presidente Ronald Reagan la restableció mediante orden ejecutiva al año siguiente.
Esta inminente ejecución militar no solo buscará cerrar un doloroso capítulo judicial para las familias afectadas en Fort Hood, sino que consolidará el endurecimiento del sistema penal federal bajo el gobierno republicano, reintroduciendo en la práctica una metodología de castigo con profundo impacto histórico.

