05/10/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 06/10/2026
Tras conocerse los resultados de los comicios en el gigante sudamericano, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no dudó en expresar su entusiasmo por el desempeño electoral de Flávio Bolsonaro.
En declaraciones a la prensa, el mandatario norteamericano catalogó como una "gran victoria" la estrecha ventaja obtenida por el candidato opositor frente al actual mandatario izquierdista, Luiz Inácio Lula da Silva. "Es una gran victoria. Ajustada, pero es una gran victoria. Increíble, de verdad", afirmó.
No obstante, al ser consultado sobre el balotaje que definirá el futuro político de Brasil, el jefe de Estado proyectó un escenario sumamente competitivo, asegurando que será una contienda "muy reñida". Cabe recordar que el postulante de derecha logró imponerse en esta primera etapa por un margen de dos puntos porcentuales.
Prudencia diplomática del Departamento de Estado
En contraste con el efusivo respaldo de Trump, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, optó por mantener una postura mucho más cautelosa.
Antes de emprender un viaje oficial a Europa, el alto funcionario diplomático evitó emitir juicios de valor sobre los resultados preliminares y señaló que esperará al desenlace definitivo de la segunda vuelta, programada para el próximo 25 de octubre.
"Habrá una segunda vuelta. Creo que todo el mundo esperaba que la hubiera, así que veremos qué pasa", se limitó a declarar Rubio, intentando guardar las formas diplomáticas.
Acusaciones de injerencia y presiones económicas
Las declaraciones desde Washington se producen en un contexto de marcadas hostilidades diplomáticas. En los últimos meses, la administración de Trump implementó medidas de presión contra el país suramericano, incluyendo la imposición de aranceles a diversos productos brasileños y la retirada del visado a la embajadora de Brasil en Estados Unidos.
A esto se sumó la suspensión temporal de los servicios consulares estadounidenses en territorio brasileño por presuntos "motivos de seguridad", los cuales fueron reanudados recién este lunes tras las votaciones.
El Gobierno de Lula ha denunciado enérgicamente estas acciones, calificándolas como un claro intento de injerencia electoral para favorecer a Flávio, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, un conocido aliado de Trump que actualmente cumple condena en prisión por intento de golpe de Estado.

El respaldo abierto de Donald Trump a Flávio Bolsonaro reafirma su política de apoyar a candidatos de la derecha conservadora en América Latina desde su retorno al poder.
De cara a la segunda vuelta del 25 de octubre, la reñida disputa electoral no solo definirá el liderazgo interno de Brasil para los próximos años, sino que también pondrá a prueba la resistencia de su sistema democrático frente a las tensiones diplomáticas y la declarada influencia de la Casa Blanca en la región.

