03/02/2026 / Exitosa Noticias / Política / Actualizado al 03/02/2026
El Defensor del Pueblo, Josué Gutiérrez, expresó su inconformidad con la gestión del presidente José Jerí, asegurando que "no me siento feliz, porque el Perú ha entrado en un proceso de desmoralización".
En diálogo con Exitosa, Gutiérrez recordó que al inicio Jerí parecía liderar un proceso de cambio, pero que los escándalos recientes han debilitado su imagen y la confianza ciudadana.
Escándalos que rodean a Jerí
La gestión del mandatario se encuentra bajo presión por múltiples controversias, siendo la más importante las reuniones no oficiales fuera de Palacio de Gobierno, el denominado "Chifagate", que expuso vínculos con empresarios y presuntas irregularidades en licitaciones, lo que derivó en cuestionamientos sobre el mandatario.
Sobre el caso, también se recuerda las recientes declaraciones ante el Fiscal de la Nación en Palacio de gobierno, en el marco de investigaciones por presunta corrupción, donde Jerí autorizó el levantamiento de sus comunicaciones.
Finalmente, la más reciente sospecha sobre el Jefe de Estado se centra ahora en presuntos favores políticos y órdenes de servicio otorgadas a personas cercanas tras visitas al despacho presidencial. Estos episodios han configurado un escenario de crisis que afecta la gobernabilidad y la percepción pública del Ejecutivo.
Gutiérrez señaló también que existen dos encargos directos que deberían ser prioridad: la seguridad ciudadana y la neutralidad del proceso electoral. Sin embargo, advirtió que ambos aspectos "se han visto apagados y apañados", lo que repercutirá en los próximos comicios.
"Estamos en una dirección de discusión que le va a pasar factura, en este proceso electoral, a muchos partidos políticos y líderes que tengan mucha ambigüedad", sostuvo.
Exhortación a la ciudadanía
En otro momento de la entrevista, el Defensor del Pueblo también llamó a la población a ser consciente de su voto y de la fórmula presidencial que elegirá para los próximos comicios.
"El país tiene que saber que cuando elige a un presidente, también está eligiendo a dos vicepresidentes. Si algo le pasa al presidente, el siguiente será el nuevo presidente de la República por sucesión constitucional. Y de igual modo, si algo le pasa al primer vicepresidente, pasará el segundo".
Las declaraciones de Gutiérrez reflejan el desgaste político de Jerí y la creciente preocupación institucional por la falta de transparencia y seguridad. La Defensoría del Pueblo, al marcar distancia, evidencia que la crisis no solo afecta al Ejecutivo, sino que amenaza con impactar directamente en la estabilidad democrática y en la confianza hacia el proceso electoral.
El Defensor del Pueblo cuestionó abiertamente la gestión de José Jerí, señalando que el país atraviesa un proceso de desmoralización. Con escándalos de corrupción y falta de seguridad, la crisis del Ejecutivo se proyecta hacia las elecciones, poniendo en duda la neutralidad y la confianza ciudadana.

