29/10/2026 / Exitosa Noticias / Política / Actualizado al 29/10/2026
Las repercusiones en torno a la visita oficial de la presidenta Keiko Fujimori a El Salvador continúan generando debate en la escena política nacional. En diálogo con Exitosa, el excongresista Víctor Andrés García Belaúnde expresó su escepticismo frente a la iniciativa, señalando que el denominado "Plan Bukele" no resultaría aplicable a la realidad peruana.
El exlegislador argumentó que la estrategia aplicada en el país centroamericano responde a un contexto demográfico y geográfico totalmente distinto al de Perú, poniendo como ejemplo la notable diferencia en el despliegue de las fuerzas del orden.
Equipo militar imposible para los peruanos
Según detalló, mientras el gobierno salvadoreño empleó a unos 20 mil soldados en un territorio de seis millones de habitantes con dimensiones similares al departamento de Ica, el Perú cuenta con una población que supera los 33 millones y una extensión territorial entre diez y quince veces mayor, lo que exigiría un contingente estimado en ciento cincuenta mil efectivos que el Estado no posee.
"Para una población de treinta y tres millones y siendo un país diez o quince veces más grande que El Salvador, necesitas ciento cincuenta mil soldados. ¿De dónde sacas eso? No es fácil ir y copiar", cuestionó Belaúnde.
Para el exparlamentario, pretender trasladar el modelo de manera literal ignora las complejidades estructurales locales, sugiriendo que la solución debió pasar por el envío de una delegación exclusiva de expertos técnicos en lugar de un desplazamiento presidencial masivo.
Críticas al desplazamiento ministerial
Asimismo, el cuestionamiento de García Belaúnde apuntó directamente contra la composición de la comitiva oficial que acompaña a la jefa de Estado, poniendo especial énfasis en la presencia del ministro del Interior, César Astudillo. A su juicio, el titular debería permanecer en el territorio nacional gestionando las emergencias y el control del orden interno.
"Creo que es innecesario que vaya la presidenta con todos sus ministros, sobre todo el del Interior, que debe estar ciudadano el orden interno acá y no allá. Que [la presidenta] vaya con el canciller lo entiendo, pero no con todos estos ministros a ver cárceles", señaló.
El político reconoció que la imagen protocolar de la mandataria se mantiene correcta en el plano diplomático, pero insistió en que la magnitud de la crisis delictiva que golpea al país demanda que las autoridades de primera línea mantengan su presencia física y operativa en el ámbito local, evitando un desgaste político por viajes que, a su juicio, pudieron resolverse con comisiones técnicas especializadas.
Los cuestionamientos reflejan que, más allá de la expectativa popular por frenar la delincuencia, el debate sobre la importación de modelos internacionales exige una profunda evaluación de las capacidades logísticas del propio Estado para evitar medidas de impacto mediático sin una sostenibilidad real al momento de querer aplicarlas.

