29/04/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 29/04/2026
El presidente José María Balcázar se encuentra nuevamente en el centro de la controversia tras las declaraciones que realizó el último martes 28 de abril durante la ceremonia por el 138º aniversario de la Cámara de Comercio de Lima.
En su intervención, el mandatario recomendó la lectura de un libro con tesis cuestionadas y afirmó que los judíos habrían tenido "culpa de que Alemania haya sido empujada a la Segunda Guerra Mundial", atribuyéndoles control sobre la banca y el comercio.
Un rechazo internacional conjunto
Un día después, tras conocer la repercusión que empezó a tener las palabras del mandatario, las embajadas de Israel y de la República Federal de Alemania en Lima difundieron un comunicado conjunto en el que rechazaron de manera categórica las afirmaciones de Balcázar.
Los representantes diplomáticos calificaron las expresiones como "absurdas e históricamente insostenibles" y recordaron que fueron Adolf Hitler y el régimen nazi quienes iniciaron la Segunda Guerra Mundial, no una comunidad religiosa. El documento llamó también a rechazar el antisemitismo y cualquier forma de odio, solicitando además que el presidente se retracte públicamente de sus declaraciones.
Reacciones inmediatas en el país
Las expresiones fueron rápidamente catalogadas como antisemitas y generaron rechazo en distintos sectores políticos y sociales. La Asociación Judía del Perú (AJP) emitió un comunicado en el que expresó "estupor" por las palabras del presidente y exigió una disculpa pública, recordando que culpar a las víctimas de su propio Holocausto resulta inadmisible y ofensivo para la memoria histórica.
El hecho de que las críticas provengan de dos embajadas con fuerte peso histórico en el tema eleva la gravedad del caso hace que el tema no se trate únicamente de un debate interno, sino como un cuestionamiento directo al jefe de Estado peruano. Esto abre un escenario de tensión diplomática y coloca al Ejecutivo bajo presión para responder con claridad y responsabilidad.
El episodio refleja cómo un comentario presidencial puede trascender rápidamente las fronteras nacionales y convertirse en un problema político y diplomático de primer orden. Las palabras de Balcázar no solo son señaladas como históricamente erróneas, sino que también reactivan estigmas que la comunidad internacional condena con firmeza.
La reacción conjunta de Israel y Alemania marca un punto de inflexión, al exigir una retractación que aún está pendiente. El caso pone en evidencia la necesidad de mayor responsabilidad en discursos oficiales y de un compromiso con la memoria del Holocausto para evitar escenarios similares que escalen y repercutan la esfera política local e internacional.

