28/08/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 28/08/2026
En diálogo con Exitosa, el exministro del Interior, Wilfredo Pedraza, consideró como inadecuada la medida que daría autorización a los militares a tener control externo de los penales y la administración. Argumentó que en el país no hay problemas de filtración o fugas y que la extorsión o sicariato no se resuelve con su presencia externa.
Cuestionamiento al despliegue militar en perímetros penitenciarios
Las declaraciones del exfuncionario ponen en debate la efectividad de emplear a las Fuerzas Armadas en tareas de vigilancia perimetral dentro del sistema penitenciario. A su juicio, la infraestructura y el personal actual del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) ya cubren los requerimientos de contención externa en los establecimientos del país.
"La medida que me parece totalmente inadecuada es autorizar que militares contribuyan con el control externo de los penales y en la administración. La verdad es que en el Perú no tenemos problemas de filtración o fuga de presos a partir de los perímetros y por tanto si no hay esa necesidad, no entiendo por qué se pide facultades para que militares cubran ese servicio", indicó.
Por ello, especialistas en seguridad ciudadana coinciden en que desviar efectivos militares hacia el resguardo de cárceles no ataca la raíz de la crisis de criminalidad. La medida, según analistas, responde más a un impacto mediático que a un plan estructurado contra la delincuencia.
Estrategias efectivas contra el crimen organizado desde las cárceles
Además se refirió sobre los problemas internos de los penales como que desde los centros se inician algunas extorsiones. "Desde penales se extorsionan y desde penales se dirigen secuestros, quizás sicariatos y muchos otros delitos... ese factor no se resuelve con el control del perímetro de un penal a partir de los militares", resaltó.
"Ese factor se combate con inteligencia para detectar a los personajes que realizan esas acciones para realizar actividades de requisas constantes para retener los teléfonos o para romper el bloque permite el suministro de señal del Wi-Fi, etcétera. Se combate con otras actividades y no diría con militares en ese proceso que no cuál es la razón, el fundamento para una situación así", detalló.
La lucha contra las mafias operativas dentro de los reclusorios requiere tecnología de inhibición de señal, cruce de datos de inteligencia y operativos inopinados de requisa. El ingreso de aparatos de comunicación e ilícitos ocurre en las filas de revisión e infraestructura interna, aspectos que no cambian con la presencia de patrullas armadas en el exterior.
En ese sentido, el exministro del Interior enfatizó que las políticas públicas contra la extorsión y el sicariato deben priorizar el fortalecimiento de la inteligencia policial y el control tecnológico riguroso dentro de los establecimientos penales.

