16/08/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 16/08/2026
Un operativo policial en el distrito del Rímac terminó con la captura de tres mujeres —abuela, madre e hija— acusadas de integrar una organización criminal dedicada a la extorsión de comerciantes.
Las detenidas, identificadas por los alias de "Bombón", "Bellota" y "Burbuja", fueron intervenidas en una vivienda del pueblo joven Huascarán, donde se hallaron celulares, cartas extorsivas y material explosivo.
Presunta extorsión contra comerciantes
Según la Policía Nacional del Perú, las tres mujeres formarían parte de la banda conocida como "Las Poderosas del Rímac", vinculada a la exigencia de pagos de entre S/30.000 y S/50.000 a bodegueros, ferreteros y farmacias a cambio de permitirles operar sin represalias.
El modus operandi incluía amenazas directas, envío de cartas con mensajes intimidatorios y grabaciones de las viviendas de las víctimas, que luego eran remitidas a internos en penales como Lurigancho, Castro Castro y Chincha.
La investigación reveló que uno de los hijos de Nancy Verástegui Gutiérrez, alias Bellota, identificado como Renzo Jair Contreras, sería cabecilla de la organización desde prisión. Otros tres hijos de ella también cumplen condena en distintos penales, desde donde coordinaban las extorsiones.

Explosivos hallados eran para usar "en Navidad"
La intervención estuvo a cargo de la División de Investigación de Extorsiones (DIVIIC) de la Dirección Nacional de Investigación Criminal. En el inmueble se incautaron seis celulares y una carta extorsiva que contenía amenazas de muerte contra los hijos de un empresario.
Los dispositivos almacenaban además imágenes y mensajes enviados a las víctimas, lo que refuerza la hipótesis de una red familiar dedicada a la extorsión.
El hallazgo de dinamita en poder de las detenidas generó especial alarma. Aunque una de ellas intentó justificar su posesión diciendo incluso frente a los agente y con tono alegre que era "para Navidad", la Policía sostiene que el material explosivo estaba destinado a intimidar a comerciantes que se negaban a pagar los cupos exigidos.
El caso ha generado impacto en redes sociales, donde los alias de las detenidas —inspirados en personajes de ficción— provocaron comentarios irónicos. Sin embargo, las autoridades subrayaron la gravedad del delito y la necesidad de enfrentar la creciente sofisticación de las bandas de extorsión en Lima.
La captura de esta familia evidencia cómo las organizaciones criminales se estructuran incluso en torno a vínculos de sangre, con roles distribuidos entre internos en prisión y familiares en libertad. La Fiscalía continuará con las investigaciones para determinar la magnitud de la red y las responsabilidades individuales.

