05/08/2026 / Exitosa Noticias / Deportes / Actualizado al 05/08/2026
La polémica en torno a la organización de la próxima Copa Mundial 2030 sumó un nuevo capítulo tras la publicación de un reportaje en el diario británico The Times. Según el medio, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, habría ofrecido a Marruecos la sede de la final del torneo como parte de una estrategia para consolidar apoyos políticos luego del fracaso de su plan de privatizar activos de la institución.
La supuesta reunión se habría realizado en Rabat, donde Infantino aprovechó, según el diario, en buscar garantizar que el país norteafricano se convierta en protagonista de la cita mundialista.
Lo revelado por The Times
De acuerdo con el informe, Infantino habría planteado que el Gran Estadio Hassan II de Casablanca, aún en construcción, sea el escenario de la final del Mundial 2030. La propuesta se interpretó como un gesto hacia Marruecos, aliado cercano del dirigente, en un contexto en el que España también aspira a que el partido decisivo se juegue en el Santiago Bernabéu de Madrid.
El diario británico vinculó esta supuesta oferta con el intento de Infantino de recomponer su imagen tras el fracaso del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), que buscaba vender participaciones de los activos de la FIFA a inversores privados. La iniciativa fue rechazada de manera contundente por UEFA y Concacaf, que denunciaron un intento de "privatizar el fútbol" y amenazaron con boicotear torneos internacionales.

La respuesta de la FIFA
Tras la difusión del reportaje, la FIFA declaró a la agencia EFE que la información es "falsa y engañosa". La entidad aseguró que no se ha prometido ninguna sede y que la decisión sobre el escenario de la final se tomará "a su debido tiempo", siguiendo los procesos formales de organización. Con ello, la institución buscó frenar las especulaciones y preservar la imagen de imparcialidad en la distribución de sedes.
El episodio se suma a la crisis de confianza que enfrenta Infantino. Varias federaciones europeas, como Inglaterra, Gales y Serbia, ya retiraron su apoyo a su gestión. Exjugadores como Luis Figo han pedido su dimisión, calificando su liderazgo de "deshonesto y cobarde".

La división es clara: mientras algunas confederaciones africanas y sudamericanas mantienen respaldo, Europa y Norteamérica se muestran cada vez más críticas, lo que complica sus aspiraciones de mantenerse en el cargo más allá de 2027.
La controversia refleja la fragilidad política de Infantino y la importancia simbólica de la próxima sede mundialista. Aunque la FIFA niega cualquier promesa, el episodio alimenta la percepción de que el presidente busca apoyos estratégicos en medio de una crisis de legitimidad que le complica sostener su liderazgo en un organismo cada vez más cuestionado.

