08/09/2026 / Exitosa Noticias / Deportes / Actualizado al 08/09/2026
En la previa del esperado compromiso frente al Feyenoord por la Liga de Campeones, Lamine Yamal compareció ante los medios de comunicación para abordar las especulaciones sobre sus posibilidades de obtener el Balón de Oro.
Sin embrago, el atacante de 19 años descartó que la distinción individual le arrebate el sueño y respondió de forma contundente: "No me voy a poner a suplicar nada. Yo creo que tengo posibilidades porque he hecho un gran año, pero ya veremos. No creo que lo necesite", aseveró el canterano azulgrana.
Un título no urgente
El extremo repasó una temporada histórica en la que se proclamó campeón del mundo con la selección de España y revalidó el título de LaLiga con el conjunto catalán.
"Yo estoy orgulloso del año que he hecho con mi equipo y con la selección. Hemos sido campeones del mundo, hemos ganado LaLiga otra vez. No puedo pedir más, he dado un nivel increíble y es vuestro trabajo, no me voy a poner a suplicar nada", agregó.
Asimismo, desmintió las versiones sobre un supuesto bajón anímico o futbolístico tras la jornada mundialista y sus vacaciones, asegurando que se encuentra plenamente feliz y motivado tras el descanso estival.
La Champions League como prioridad y enfoque en el grupo
Las palabras del delantero evidencian una madurez competitiva que prioriza los triunfos del plantel por encima de los laureles individuales. Yamal hizo hincapié en que sus metas inmediatas están centradas en el rendimiento grupal y en luchar por la Orejona, manteniendo al margen cualquier debate sobre rivalidades mediáticas o premios personales.
"No hay mayor motivación que ganar la Champions. Todo el equipo está motivado. En Barcelona tenemos la Champions siempre en la cabeza porque es la competición más especial y este año han venido buenos jugadores. A ver si es este año".
Así lo remarcó el atacante barcelonista, dejando en claro que la ambición colectiva por el máximo título europeo prevalece sobre cualquier galardón individual en la gala.
La postura de Lamine Yamal reafirma la temple de un futbolista que, a pesar de su corta edad, afronta la exigencia mediática con notable aplomo. Al restar dramatismo a las votaciones del Balón de Oro y enfocar sus esfuerzos en la conquista de la Champions con el FC Barcelona, el joven talento demuestra que el verdadero prestigio en la élite mundial se edifica a través de conquistas colectivas y consistencia en el terreno de juego.

