15/06/2026 / Exitosa Noticias / Deportes / Actualizado al 15/06/2026
El árbitro australiano Shaun Evans, designado como asistente de VAR en el Mundial 2026, quedó en el centro de la polémica tras ser captado por las cámaras oficiales antes del partido entre Alemania y Curazao
En la transmisión se lo vio haciendo una señal con la mano derecha, con el pulgar y el índice formando un círculo y los otros dedos extendidos, lo que algunos interpretaron como un símbolo de supremacía blanca.
Interpretaciones encontradas
La imagen rápidamente se viralizó y abrió un debate sobre la intención del gesto. Mientras algunos usuarios lo señalaron como un símbolo discriminatorio, otros recordaron que esa misma postura de la mano se utiliza en el popular "juego del círculo", una broma infantil que consiste en mostrar el gesto de "OK" invertido debajo de la cintura y, si alguien lo ve, darle un golpe en el brazo.
En redes sociales, varios hicieron referencia a la clásica escena de este juego en la serie "Malcolm el del medio", sugiriendo que podría tratarse de una gracia involuntaria más que de un mensaje político.
El pedido de FARE
La organización FARE (Fútbol en Contra del Racismo en Europa), socio histórico de FIFA y UEFA en la vigilancia de símbolos racistas, emitió un comunicado solicitando la expulsión de Evans del torneo.
Según sus expertos, el gesto se asemeja claramente al símbolo de "poder blanco" utilizado en círculos de extrema derecha, y por ello consideran que el oficial no debería continuar desempeñando funciones en la Copa del Mundo.
La respuesta del árbitro
Evans salió al frente para aclarar que el gesto captado por las cámaras no tuvo ninguna intención política ni ideológica. Explicó que lo que se vio fue un movimiento involuntario de la mano, similar a un espasmo, y que incluso se repitió varias veces durante el partido mientras sostenía un bolígrafo.
Reconoció que entiende cómo se interpretó la imagen y lamentó la confusión, pero insistió en que no hizo el símbolo con la mano de forma "consciente ni deliberada". Evans subrayó que arbitrar en el Mundial es el mayor honor de su carrera y que su compromiso es apoyar a sus colegas durante el torneo.
Finalmente, la Comisión Disciplinaria Independiente de la FIFA revisó el caso y concluyó este lunes que no había pruebas de una infracción al Código Disciplinario. En su resolución, la entidad señaló que tomó en cuenta la explicación del árbitro y que no encontró motivos para sancionarlo.
Con ello, Evans continuará desempeñando sus funciones en el equipo de VAR, cerrando el capítulo disciplinario aunque la discusión pública sobre el gesto siga abierta.

