07/08/2026 / Exitosa Noticias / Judiciales / Actualizado al 07/08/2026
La Fiscalía de Lima inició diligencias preliminares contra la bachiller en Psicología Pamela Mayory Almenara Loayza, acusada de maltrato físico y psicológico a un menor de 11 años con diagnóstico de autismo y epilepsia. El caso salió a la luz luego de que la madre del niño, Carol Vázquez, denunciara públicamente las agresiones tras revisar las cámaras de seguridad instaladas en su vivienda en el distrito de Surco.
Investigación en curso
La Tercera Fiscalía Transitoria Corporativa Especializada en Violencia contra las Mujeres y los Integrantes del Grupo Familiar de Lima Centro, a cargo del fiscal provincial José Luis Huarhua Ortiz, dispuso una serie de diligencias inmediatas, entre ellas la declaración de la madre del menor y testigos, y la revisión de los registros audiovisuales entregados por la denunciante como evidencia,
De igual manera, se ordenó realizar las evaluaciones psicológicas tanto al menor como a la denunciada, y medidas de protección urgentes para el niño afectado, dada su condición de vulnerabilidad.
El caso denunciado
Según la denuncia, las grabaciones reveladas por la madre del menor muestran episodios de agresión física y verbal contra este último, identificado como Esteban, mientras recibía atención de la profesional en casa. La madre relató que el niño fue sometido a prácticas inapropiadas que agravaron su estado de salud.
La acusada, por su parte, negó haber cometido maltrato y aseguró que las imágenes reflejan intentos de contención durante las crisis del menor. Incluso declaró que el niño "se relajaba con el humo" de un cigarro electrónico que usaba momentos previos a los sucesos, lo que generó dudas sobre su credibilidad y profesionalismo ante la opinión pública.
El caso ha generado indignación y preocupación por la falta de regulación en la contratación de profesionales sin colegiatura plena. Organizaciones de defensa de la infancia han pedido reforzar los protocolos de supervisión y sancionar cualquier forma de violencia en espacios de cuidado.
La situación también poner sobre la mesa la importancia de la atención especializada que requieren los menores con condiciones como el trastorno del espectro autista (TEA) y la epilepsia, y la necesidad de garantizar entornos seguros y profesionales capacitados.
La investigación preliminar de la Fiscalía marca el inicio de un proceso que busca esclarecer las denuncias contra Pamela Almenara y garantizar justicia para el menor afectado. Más allá del caso puntual, la polémica expone una problemática mayor: la vulnerabilidad de niños con necesidades especiales frente a prácticas inadecuadas y la urgencia de políticas más estrictas en la supervisión de profesionales de la salud mental.

