07/05/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 07/05/2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, sostuvieron una reunión a puerta cerrada en la Casa Blanca, solicitada el mandatario brasileño según corresponsales, que se extendió por más de tres horas, incluyendo un almuerzo privado.
Aunque se esperaba una comparecencia conjunta ante la prensa, ambos líderes optaron por mantener la discreción y limitar la comunicación pública a un comunicado posterior.
Reunión bilateral sin acceso
Lula llegó a la Casa Blanca a las 11:21 a.m. hora local. El encuentro, que se desarrolló en el Despacho Oval y luego en un almuerzo, se prolongó más de 2 horas según fuentes brasileñas, aunque el balance final superó las tres horas de interacción. La prensa no tuvo acceso al inicio de la reunión, como suele ser habitual, debido a una solicitud del mandatario brasileño
Según informó Kellie Meyer, corresponsal de la Casa Blanca para News Nation, Da Silva había señalado que brindaría declaraciones hasta después de la reunión y el almuerzo, lo que ocasionó que incluso los periodistas de medios brasileños abandonaran la sede presidencial, dejando sin posibilidad al mandatario de dar detalles de su encuentro con Trump.
Los temas tratados
De acuerdo con fuentes diplomáticas, los líderes abordaron asuntos de comercio bilateral, cooperación en minerales críticos y estrategias contra el crimen internacional. El contexto estuvo marcado por tensiones recientes: Brasil criticó el operativo estadounidense contra Nicolás Maduro en Venezuela y expresó reservas sobre la política de Washington hacia Cuba e Irán.
Horas después, Trump publicó en su red Truth Social un mensaje en el que calificó la reunión como "muy positiva". Señaló que discutieron "muchos temas, incluyendo comercio y específicamente aranceles", y que los representantes de ambos países se reunirán en próximas semanas para profundizar en los acuerdos. El mandatario aseguró que se programarán encuentros adicionales "según sea necesario".

Tensiones bilaterales
La relación entre Washington y Brasil ha atravesado altibajos. El segundo mandato de Trump comenzó con tensiones por la imposición de aranceles en represalia al proceso judicial contra Jair Bolsonaro, aliado del republicano, condenado a 27 años de prisión por liderar un golpe de Estado contra Lula.
Aunque hubo intentos de recomponer el vínculo en encuentros previos, recientes incidentes diplomáticos —como la expulsión de funcionarios en Miami y Brasilia— volvieron a deteriorar la relación.
La reunión de más de tres horas entre Trump y Lula, celebrada a puerta cerrada, refleja tanto la importancia estratégica de la relación bilateral como las tensiones que la atraviesan. El comunicado de Trump buscó transmitir normalidad y avances en comercio, pero la ausencia de una comparecencia conjunta y anteriores fricciones diplomáticas dejan claro que la relación sigue marcada por la cautela.

