19/08/2026 / Exitosa Noticias / Política / Actualizado al 19/08/2026
La Comisión de Ética del Congreso abrió un proceso de indagación preliminar contra el parlamentario Julián Pérez Mallqui (Juntos por el Perú), luego de que se presentara una denuncia en su contra por presunta agresión física y psicológica contra su expareja.
El caso, que generó amplia repercusión mediática desde finales de julio, se convierte en el primer expediente que la comisión aborda tras su instalación en este nuevo periodo legislativo.
Comisión inicia indagación preliminar
Durante la primera sesión ordinaria de la comisión presidida por Henry Albañil (Partido Cívico Obras), se aprobó iniciar la indagación preliminar. Pérez fue notificado oficialmente y declaró que se allanará al proceso, asegurando que colaborará con las investigaciones. Con ello se abre un periodo de análisis en el que se determinará si se cometió una infracción ética y si existen elementos para abrir una investigación formal.
El origen del proceso se remonta al 30 de julio, cuando Pérez habría ingresado sin autorización al domicilio de su expareja en San Miguel. Según la denuncia, el legislador de JPP habría agredido físicamente a su pareja en una comisaría de San Miguel, situación vista por un oficial de la PNP que motivó su intervención inmediata y detención en flagrancia, permaneciendo bajo custodia por 48 horas.
La denuncia fue formalizada por el parlamentario Christian Aranda (Renovación Popular), quien solicitó la suspensión de Pérez por 120 días sin goce de haber. Aranda argumentó que se trataba de un delito común que no está cubierto por la inmunidad parlamentaria, por lo que la Comisión de Ética debía actuar con celeridad para preservar la credibilidad del Congreso.
Otros temas en comisión: piden mostrar antecedentes
La sesión también estuvo marcada por pedidos de transparencia. El congresista Javier Cipriani (Renovación Popular) planteó que los seis miembros de la comisión presenten públicamente sus antecedentes judiciales y fiscales, con el fin de garantizar imparcialidad en las decisiones.
Asimismo, se discutió la posibilidad de abrir investigaciones de oficio contra otros parlamentarios de Juntos por el Perú por omitir sentencias en sus hojas de vida.
El caso de Julián Pérez se suma a una serie de cuestionamientos que han golpeado la imagen del Congreso incluso antes de la nueva gestión. La presión pública es alta, pues se trata de un delito que involucra violencia de género, un tema especialmente sensible en la agenda nacional.
La indagación marca así el inicio de la labor de la Comisión de Ética en este periodo legislativo. El desenlace será clave para medir la capacidad del Congreso de sancionar conductas que afectan su credibilidad y, al mismo tiempo, enviar un mensaje claro sobre la intolerancia frente a la violencia de género.

