23/03/2026 / Exitosa Noticias / Política / Actualizado al 23/03/2026
El reciente Debate Presidencial dejó uno de los momentos más confrontacionales cuando Rafael López Aliaga y Yonhy Lescano intercambiaron acusaciones en vivo. Ambos candidatos centraron sus intervenciones en cuestionar la trayectoria del otro, dejando de lado propuestas concretas por varios minutos.
Durante su participación, López Aliaga expresó su sorpresa por la presencia de "gente que ha estado 30 años viviendo de la teta del Estado que no ha hecho nada". Además, mostró su molestia hacia quienes, según indicó, "han vivido del Estado Peruano" y son responsables del "caos y podredumbre" actual. Su intervención apuntó a reforzar un discurso crítico contra la clase política tradicional.
Según el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), este tipo de intervenciones forma parte del formato libre del debate, donde los candidatos pueden responder directamente a sus adversarios ante las alusiones dentro del tiempo asignado.
Lescano responde y marca distancia
En respuesta, Yonhy Lescano optó por defender su historial político. "He salido sin actos de corrupción. No me he enriquecido como congresista, ni soy empresario, ni soy millonario", afirmó, destacando su trayectoria sin denuncias. Su estrategia se centró en reforzar una imagen de transparencia y honestidad frente al electorado.
Sin embargo, también lanzó cuestionamientos directos. Lescano señaló que "otros" han pagado "100 millones de soles a estudios gringos" y traído "trenes chatarras", en clara alusión a decisiones de gestión pública que, según él, han perjudicado al país. Estas declaraciones buscaron poner en duda la eficiencia y honestidad de sus rivales políticos.
Un debate marcado por acusaciones
El intercambio evidenció un cambio en el tono del debate. Las intervenciones pasaron de propuestas a ataques personales y cuestionamientos sobre corrupción y uso del Estado, un recurso frecuente en este tipo de espacios televisados. Las frases utilizadas por ambos candidatos rápidamente captaron la atención del público por su tono directo.
Además, el uso de términos como "vivir del Estado" o "trenes chatarras" refleja cómo los candidatos buscan conectar con el malestar ciudadano frente a la gestión pública. El enfoque en corrupción, gasto estatal y credibilidad política se mantiene como eje central de la campaña.
Este episodio del Debate Presidencial deja en evidencia cómo temas como corrupción, uso del Estado y transparencia siguen dominando la agenda política. Las acusaciones entre Rafael López Aliaga y Yonhy Lescano refuerzan el debate sobre quién representa un cambio real frente a los problemas del país, marcando así uno de los momentos más comentados del proceso electoral.