11/10/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 11/10/2026
Los incendios forestales desatados esta semana en Perú se mantienen activos en las regiones de Ayacucho, Moquegua y Puno, según confirmaron las autoridades locales. En contraste, las emergencias reportadas en Áncash y Arequipa fueron extinguidas gracias a las labores oportunas, aunque los vientos vespertinos reavivan el fuego en varios sectores.
Coordinación de brigadas y evaluación de daños en las zonas afectadas del sur
El Centro de Operaciones de Emergencia Nacional reportó que las emergencias en Chaviña, San Cristóbal y Lampa continúan dañando la cobertura natural. El personal policial, serenazgos distritales y comuneros locales trabajan conjuntamente en las labores de sofocación para contener el avance del fuego.
Las brigadas multidisciplinarias coordinan esfuerzos para estabilizar las zonas críticas mediante la elaboración de la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN). Las autoridades distritales ejecutan patrullajes continuos en las áreas de pastizales y bosques nativos para identificar posibles focos de reinicio.
El Ejército del Perú desplegó contingentes militares en la región Ayacucho para reforzar las tareas de mitigación y control del siniestro ambiental. Asimismo, las fuerzas armadas coordinan acciones logísticas de apoyo operativo para monitorear el comportamiento del fuego en Cusco y zonas aledañas.
Control de siniestros en Áncash y despliegue ministerial en los valles del Cusco
Las labores coordinadas entre municipalidades distritales y la población permitieron extinguir totalmente los incendios forestales en los distritos de Parobamba, Matacoto y Puyca. Por su parte, la emergencia reportada en la provincia de Sihuas se encuentra controlada tras registrar la pérdida de 25 hectáreas de vegetación natural destruida.
Las altas temperaturas derivadas de fenómenos climáticos y los fuertes vientos registrados en la sierra propiciaron la propagación acelerada de los siniestros en semanas recientes. Esta combinación de factores ambientales causó estragos en cultivos agrícolas, áreas protegidas y zonas ganaderas, cobrando trágicamente seis vidas humanas en Cusco y Puno. El monitoreo técnico constante sobre el terreno resulta determinante para prevenir la reactivación de focos en áreas de vegetación propensa.
En Cusco, las autoridades del sector Agrario supervisaron en el campo las labores de mitigación ejecutadas en las comunidades de Accha Baja y Rayampata. La inspección ministerial se extendió hacia las zonas afectadas en Limatambo, Inkahuasi y Maranura para articular la ayuda requerida con los agricultores locales.
En ese sentido, los incendios forestales exigen una respuesta articular e inmediata entre las brigadas de rescate y las autoridades nacionales para proteger los ecosistemas vulnerables y asegurar el bienestar de las comunidades afectadas en todo el país.

