30/07/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 30/07/2026
Las empresas de América Latina enfrentan un escenario cada vez más complejo en materia de ciberseguridad. Aunque muchas organizaciones han reforzado sus sistemas de protección, los ciberataques continúan creciendo en frecuencia y sofisticación, mientras persisten brechas que dificultan detectar a tiempo las amenazas.
Un reciente informe elaborado por ESET a partir de una encuesta realizada a más de 1.500 profesionales vinculados a la seguridad informática revela que el 52,7 % de las organizaciones detectó intentos de ataques durante el último año, pero también advierte que muchas otras podrían haber sufrido incidentes sin siquiera haberlos identificado.
Falta de visibilidad mantiene en riesgo a las organizaciones
Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio es que la falta de visibilidad continúa siendo uno de los principales problemas para las empresas. El 15,4 % de las organizaciones consultadas aseguró que no puede confirmar si fue víctima de un ataque, mientras que, entre aquellas que no detectaron incidentes, una de cada cuatro admite que estos pudieron haber ocurrido sin ser identificados debido a la ausencia de tecnología adecuada.
Los especialistas advierten que esta situación refleja una estrategia de ciberseguridad todavía reactiva. Si bien la mayoría de empresas cuenta con herramientas como firewalls, copias de seguridad y redes privadas virtuales (VPN), apenas una minoría utiliza plataformas de inteligencia de amenazas, fundamentales para detectar ataques antes de que generen un impacto significativo.

Otro dato que mantiene en alerta a los expertos es que el phishing continúa siendo el principal método utilizado por los ciberdelincuentes. Según el informe, este tipo de fraude afectó al 73 % de las organizaciones encuestadas y mantiene una incidencia especialmente alta en sectores como Educación, Manufactura y Banca. Los resultados evidencian que la ingeniería social sigue siendo una de las estrategias más eficaces para engañar a los usuarios y obtener acceso a información sensible.
Inteligencia artificial y factor humano amplían los desafíos
El estudio también identifica a la inteligencia artificial como uno de los principales retos para las organizaciones. Más de la mitad de los profesionales consultados considera que esta tecnología facilitará ataques cada vez más sofisticados, mientras que casi cuatro de cada diez empresas aún no cuenta con políticas internas que regulen su uso. Además, cerca del 20 % señala a los deepfakes como una de las amenazas emergentes más relevantes.
A ello se suma el factor humano. Aunque las organizaciones han incrementado la adopción de controles tradicionales de seguridad, todavía existen debilidades en aspectos clave como la autenticación multifactor, la protección de dispositivos móviles y la gestión de vulnerabilidades. Incluso entre los colaboradores no técnicos, poco más de la mitad utiliza autenticación multifactor en sus cuentas laborales y más de una cuarta parte reconoce que no aplica ninguna medida de seguridad en su teléfono corporativo.
Los especialistas sostienen que la madurez en ciberseguridad ya no depende únicamente de incorporar nuevas tecnologías, sino de integrar herramientas, procesos y capacitación permanente para reducir el riesgo de incidentes y fortalecer la capacidad de respuesta frente a amenazas cada vez más sofisticadas.

