27/04/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 27/04/2026
En un insólito enfrentamiento digital, el embajador de Estados Unidos, Bernie Navarro, increpó al diplomático chino Zhu Jingyang tras las críticas por las presiones de Washington hacia Lima. La disputa escaló cuando Navarro utilizó metáforas infantiles para cuestionar la transparencia de las inversiones de Beijing en Perú.
Presiones por aviones F-16 y el cuento de Caperucita
La tensión se originó cuando Bernie Navarro advirtió represalias contra el gobierno peruano si no se concretaba la compra de doce aviones de combate F-16 Block 70. Según el diplomático estadounidense, cualquier negociación de mala fe que socave los intereses de EE. UU. recibirá una respuesta firme.
Ante estas declaraciones, el embajador de China en Colombia, Zhu Jingyang, calificó el mensaje de Navarro como un lenguaje coercitivo, directo, puro y crudo. Jingyang utilizó sus redes sociales para señalar que este tipo de hostilidad no corresponde a las prácticas tradicionales de la diplomacia internacional.
Navarro respondió de forma satírica preguntando a Zhu si había aprendido diplomacia leyendo el cuento de Caperucita Roja. El estadounidense comparó a China con el lobo disfrazado de abuelita, sugiriendo que sus intenciones en la región son predadoras bajo una fachada de cooperación económica.
"¿Y tú aprendiste la diplomacia leyendo la Caperucita Roja? ¡Abuelito chino, qué ojos tan grandes tienes! 'Son para verte mejor' ¡Abuelito Chino, qué orejas tan grandes tienes! 'Son para oírte mejor'. ¡Abuelito chino, qué dientes tan grandes tienes! '¡Son para comerte mejor!'", arremetió.
Respuesta de China y el impacto en la soberanía
Zhu Jingyang no tardó en replicar cuestionando si Navarro no se estaba mirando al espejo al describir al lobo. El diplomático chino acusó a Estados Unidos de agitar el garrote de las sanciones mientras predica una falsa libertad de elección para las naciones sudamericanas.
Este cruce ocurre tras la renuncia de los ministros de Relaciones Exteriores y Defensa. Ambos funcionarios dejaron sus cargos luego de que el gobierno de José María Balcázar cediera a las presiones para firmar el contrato de los aviones.
El representante chino enfatizó que el vínculo entre su país y Perú es sólido y que ningún cuento infantil lo detendrá. La controversia también salpicó al Puerto de Chancay y la Base Naval del Callao, activos estratégicos que EE. UU. busca proteger de la influencia asiática.
La diplomacia en la región enfrenta un escenario incierto donde los intereses por los aviones F-16 y la soberanía del Perú son el centro del debate. El choque entre Bernie Navarro y Zhu Jingyang refleja la polarización entre las potencias que buscan el control estratégico.

