02/01/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 02/01/2026
El inicio del Año Nuevo 2026 en Perú estuvo marcado por un hecho grave: la fuga de un interno condenado por violación sexual en el penal de Huánuco, conocido como Potracancha.
El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) confirmó que el prisionero Rolando Gerónimo Mateo (26 años) logró escapar alrededor de las 4:20 p.m. del 1 de enero, aprovechando la falta de vigilancia en uno de los torreones.
Torreones sin vigilancia
Según el comunicado oficial, el interno escaló el muro del torreón 11 utilizando una soga, en un perímetro comprendido entre los pabellones 1 al 4. La zona, denominada "tierra de nadie", estaba bajo responsabilidad de la Policía Nacional del Perú (PNP), pero al momento de la fuga no contaba con efectivos en servicio.
El INPE precisó que los torreones cubiertos hasta las 2 p.m. eran el T2, T4, T6, T7 y T9, quedando sin vigilancia los torreones T1, T3, T5, T8, T10, T11 y T12. Fue justamente en el torreón 11 donde se produjo la fuga.
Primeras diligencias y el operativo de búsqueda
Medios locales informaron que una motocicleta habría sido utilizada para facilitar la huida y pertenecería al padre del sentenciado, natural del distrito de Churubamba. La Fiscalía ya inició las investigaciones para determinar responsabilidades penales y administrativas, mientras que el gobernador regional Antonio Pulgar se apersonó al penal tras conocer el hecho.
La PNP desplegó un operativo inmediato para la recaptura de Gerónimo Mateo, coordinando acciones con la Sección de Seguridad de Penales (SECSPEN) de Potracancha. El Ministerio Público también fue notificado para iniciar las diligencias correspondientes.
Un hecho que indigna
La fuga de un condenado por violación sexual en pleno Año Nuevo genera alarma e indignación en la ciudadanía. El caso expone las deficiencias en la seguridad penitenciaria, especialmente en fechas festivas, cuando la vigilancia parece relajarse. La ausencia de efectivos en varios torreones revela un vacío crítico que permitió la evasión de un interno considerado peligroso.
El escape de Rolando Gerónimo Mateo no solo pone en evidencia las falencias del sistema penitenciario, sino que también recuerda la vulnerabilidad de la sociedad frente a internos condenados por delitos graves. En un día que debía ser de celebración, el país enfrenta la urgencia de reforzar la seguridad en sus cárceles y garantizar que hechos como este no vuelvan a repetirse.

