26/03/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 26/03/2026
El uso de herramientas basadas en inteligencia artificial (IA) en la educación sigue expandiéndose a gran velocidad. En Perú, hasta un 95 % de universitarios afirma utilizarlas como apoyo en sus estudios, según datos de la consultora JusDocs, lo que evidencia su adopción masiva.
Del mismo modo, los escolares las emplean para generar ideas, elaborar esquemas, buscar información y resumir contenidos. Así, la IA ha pasado de ser un recurso complementario a integrarse en la dinámica cotidiana del aprendizaje.
Herramientas útiles para estudiantes
En este contexto, diversas herramientas basadas en inteligencia artificial se han convertido en aliadas clave para los estudiantes. A continuación, compartimos algunas de las más utilizadas en el entorno educativo actual:
- Asistentes conversacionales: Permiten resolver dudas en tiempo real, explicar conceptos complejos paso a paso y generar ideas para trabajos académicos. Son especialmente útiles como punto de partida para investigar o estructurar contenidos, con herramientas como ChatGPT, Gemini o Microsoft Copilot.
- Resumidores automáticos: Ayudan a sintetizar lecturas extensas en versiones más claras y breves; así, facilitan la comprensión de textos académicos, artículos o libros en menos tiempo. Destacan opciones como QuillBot o SMMRY.
- Plataformas de organización: Permiten planificar tareas, exámenes y proyectos, organizar calendarios y priorizar actividades, lo que mejora la gestión del tiempo y la productividad. Ejemplos frecuentes son Notion, Google Calendar o Todoist.
- Aplicaciones de redacción y traducción: Optimizan la calidad de los textos, corrigen errores gramaticales y facilitan la comprensión de contenidos en otros idiomas, a fin de elevar el nivel de los trabajos académicos. Entre las más utilizadas están DeepL.

La inteligencia artificial no reemplaza al estudiante
Sin embargo, el uso de estas herramientas también implica riesgos si no se manejan adecuadamente. Angela Mayhua, coordinadora de Investigación Interdisciplinaria del Centro para la Inteligencia Artificial Responsable (CIAR) de la Universidad de Lima, sostiene que entre los errores más frecuentes se encuentra copiar respuestas sin verificar su veracidad, no contrastar la información con fuentes confiables, depender excesivamente de la IA y utilizarla como sustituto del esfuerzo propio.
Estas prácticas no solo afectan la calidad del aprendizaje, sino que también limitan el desarrollo de habilidades clave como el análisis crítico, la argumentación y la capacidad de síntesis.
Frente a este escenario, los especialistas del CIAR coinciden en que el valor de la inteligencia artificial no está en reemplazar al estudiante, sino en potenciarlo.
Utilizada correctamente, la IA puede ser una herramienta para explorar temas, aclarar dudas y estructurar ideas, siempre que el usuario mantenga un rol activo en la construcción del conocimiento.


