03/10/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 03/10/2026
El informe Latinobarómetro 2026 ubicó a Perú en el segundo lugar de Latinoamérica, con un 67% de ciudadanos que consideran que el país está perdiendo la batalla contra el narcotráfico y el crimen organizado. Además, tan solo un 6% cree que se le está ganando a la delincuencia, mientras que el 90% percibe que las bandas criminales tienen un amplio poder en el territorio nacional.
Percepción de la delincuencia y poder criminal
La medición regional expone el avance constante de las estructuras delictivas en el país y el temor cotidiano que enfrentan los ciudadanos en sus entornos locales. Un 38% de peruanos confirmó la presencia directa de grupos criminales en sus zonas de residencia, mientras que un 66% manifestó preocuparse de forma recurrente por convertirse en víctima de un delito.
En cuanto a los índices directos de victimización, el 32% de encuestados afirmó haber sido víctima de un asalto o agresión, o tener a un familiar cercano que lo fue.
Esta severa percepción ciudadana se consolida ante la falta de garantías efectivas para contener el avance delictivo en los vecindarios del país. Sobre este punto, el estudio añade que entre 2020 y 2026 ha aumentado la mención explícita sobre la presencia de bandas organizadas en el entorno diario de los habitantes del Perú.

Homicidios y uso de armas de fuego
En paralelo a los datos del estudio regional, la realidad operativa en el país refleja un contexto de alta violencia urbana durante los primeros meses del gobierno de Keiko Fujimori. Según los registros del Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef), analizados por el especialista e ingeniero de datos Juan Carbajal, se reportaron 267 homicidios entre el 28 de julio y el 14 de septiembre, aunque la cifra proyectada rozaría los 300 casos a nivel nacional.
El uso de proyectiles de arma de fuego alcanza los niveles más alarmantes en regiones clave de la costa peruana, registrando los porcentajes más altos en Piura (90.5%), Ica (90%), La Libertad (89.7%), Callao (83.3%) y Lima (81.1%). La prevalencia de este tipo de ataques evidencia la liquidez con la que operan las bandas armadas en los principales núcleos urbanos del territorio.
Estas alarmantes cifras confirman el profundo impacto social de la inseguridad ciudadana en la gobernabilidad y en la confianza hacia las instituciones del país. En ese sentido, el informe Latinobarómetro 2026 evidencia la profunda crisis de inseguridad ciudadana y la creciente desconfianza social hacia la capacidad del Estado para contener el avance de la delincuencia.

