16/01/2026 / Exitosa Noticias / Actualidad / Actualizado al 16/01/2026
La presidenta del Tribunal Constitucional (TC), Luz Pacheco, explicó los alcances de la reciente sentencia que declaró inconstitucional procesar a adolescentes de 16 y 17 años en el sistema penal de adultos.
En diálogo con Exitosa, subrayó que los menores que incurren en delitos graves requieren ayuda especializada y que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar su reinserción social.
"No estamos diciendo que no han cometido una infracción a la ley penal, estamos pidiendo que lo traten como alguien que requiere una ayuda especializada, porque es mucho más fácil apoyar a un chico de 16 años que a un hombre de 35", afirmó.
Remarcó que los adolescentes deben ser derivados a centros juveniles de rehabilitación y no a penales comunes. Reconoció, sin embargo, que el país cuenta con pocos establecimientos y especialistas para brindar seguimiento personalizado con psicólogos y psiquiatras.
Medidas socioeducativas en lugar de penas largas
La magistrada cuestionó la aplicación de penas desproporcionadas a menores, como el caso de un adolescente sentenciado a 30 años de prisión.
"Piensa en un chico de 16 años que le ponen una pena de 30 años; cuando salga, ¿qué va a hacer de su vida?", señaló.
Para ella, la respuesta debe ser una medida socioeducativa que permita reeducar y reinsertar al joven, en lugar de condenarlo a una vida marcada por la cárcel.
Pacheco recordó que durante la época del terrorismo, grupos como Sendero Luminoso reclutaban niños desde los 8 años para enseñarles a matar.
"La solución no es meterlos a la cárcel de por vida; hay que ver cómo logramos reeducarlos", comparó.
Responsabilidad del Estado
La presidenta del TC insistió en que el Estado peruano tiene una responsabilidad social frente a los adolescentes infractores, exhortando a que se ayude a la reincorporación de estos jóvenes a la sociedad, precisando que, científicamente, estos aún no terminan de desarrollarse mentalmente, lo que deja la posibilidad de rehabilitarse.
"La formación del cerebro humano acaba como a los 30 años. Entonces, un chico de 16 años no tiene formada la personalidad ni los valores asentados. Se les puede sacar adelante, pero con ayuda adecuada", explicó.
En ese sentido, destacó programas como "Rompiendo Cadenas" de la Defensoría del Pueblo, que busca que los jóvenes que egresan de centros de rehabilitación cuenten con apoyo para no reincidir y puedan aprender un oficio que les permita ganarse la vida.
El fallo del TC y las declaraciones de Luz Pacheco refuerzan la idea de que los adolescentes que cometen delitos graves deben ser tratados en un sistema especializado, con medidas socioeducativas y apoyo estatal para su reinserción.
Pacheco subraya que no se trata de impunidad, sino de garantizar que estos jóvenes tengan la oportunidad de rehacer su vida sin convertirse en un peligro para la sociedad.

