07/08/2026 / Exitosa Noticias / Economía / Actualizado al 07/08/2026
El reciente anuncio del ministro de Economía, Elmer Cuba, sobre el incremento del sueldo mínimo vital a S/ 1,300 en dos etapas ha generado diversas reacciones en el ámbito económico. Si bien la medida busca mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores, algunos especialistas advierten que podría tener efectos contraproducentes en las micro y pequeñas empresas (MYPES), que representan la mayor parte del tejido empresarial del país.
En diálogo con Exitosa, el economista Jorge Carrillo señaló que el aumento, al no estar estrictamente alineado con la inflación, podría incentivar la informalidad laboral dentro de este sector.
Aumento debe acompañar inflación
Carrillo explicó que la gradualidad anunciada por el ministro responde a la necesidad de no perjudicar de golpe a las MYPE, aunque incluso con esa estrategia existe el riesgo de que algunas recurran a prácticas informales.
"El sueldo mínimo debería incrementarse por la inflación: cuando aumenta la capacidad de pago, debería estar alineada con el aumento de precios. Sin embargo, la inflación llegó al 4% en los últimos doce meses y el sueldo mínimo estaría aumentando en 15%, lo que no es proporcional el pasar de 1130 a 1300", indicó.
El especialista advirtió que el aumento no solo implica un mayor salario, sino también un incremento en los costos asociados: gratificaciones, CTS, aportes a salud y otros beneficios.
"El aumento del sueldo mínimo podría ocasionar en alguna MYPES el fomentar cierta informalidad, porque claro, esta no solo tendría que subir el sueldo, sino pagar más gratificación, más CTS, más seguro de salud, etcétera, por lo que mejor pagaría los 1300 en la mano del trabajador y se obvia toda esa sobrecarga", sostuvo.
Riesgos de informalidad
Carrillo subrayó que el impacto del aumento debe analizarse con cuidado, pues las MYPE suelen operar con márgenes reducidos y alta vulnerabilidad frente a cambios regulatorios.
"Hay que verlo con pinzas, ser muy delicados al aumentar el sueldo mínimo para no tener esa posibilidad de informalidad que pueda tener esa medida, por lo que tiene que ser progresivo", añadió.
El economista coincidió con la idea de que el incremento debe ser gradual, pero insistió en que la proporción respecto a la inflación es clave para evitar distorsiones en el mercado laboral. En su opinión, un aumento desproporcionado puede generar incentivos para que las empresas opten por contratos informales o pagos fuera de planilla, debilitando la formalización que el Gobierno busca promover.
El debate sobre el aumento del sueldo mínimo a S/ 1,300 refleja la tensión entre la necesidad de mejorar los ingresos de los trabajadores y la capacidad de las MYPE para absorber mayores costos.
Mientras el Gobierno plantea una estrategia en dos etapas con apoyo estatal, voces como la de Jorge Carrillo advierten que la medida podría tener efectos adversos si no se ajusta a la realidad inflacionaria y a la fragilidad del sector empresarial. Así, el reto para el gobierno será encontrar un equilibrio que permita elevar el poder adquisitivo sin fomentar la informalidad.

