21/04/2026 / Exitosa Noticias / Elige bien / Actualizado al 21/04/2026
Tras la reciente salida de la dirección de la ONPE de Piero Corvetto, selló su gestión aprobando el plan para la segunda vuelta presidencial el próximo 7 de junio. Esta medida garantiza la transparencia del proceso y asegura los recursos necesarios, dejando una ruta clara frente a cuestionamientos políticos.
El funcionario dejó el cargo ratificando la solidez de los sistemas electorales y la autonomía de la institución frente a presiones externas. Su firma en este documento técnico representa un respaldo directo a la legalidad de los resultados obtenidos durante la primera vuelta electoral.
Detalles técnicos de la jornada electoral
El documento establece que más de 27 millones de peruanos volverán a las urnas para elegir al próximo presidente y sus vicepresidentes. Se mantendrán las 92,766 mesas de sufragio y los mismos miembros de mesa que participaron en la primera vuelta de abril.
La normativa indica que, al no haber alcanzado ninguna fórmula la mitad de votos válidos, la segunda elección es obligatoria. Se ejecutará de forma descentralizada mediante las 126 oficinas ODPE instaladas en todo el territorio nacional y las ciudades del extranjero.
Cada oficina descentralizada deberá coordinar de manera inmediata el despliegue del personal necesario para la jornada de junio. Este despliegue administrativo busca evitar cualquier tipo de improvisación que pueda alimentar teorías de fraude o irregularidades por parte de grupos políticos.
Presupuesto y seguridad para junio
El plan asegura una inversión total que supera los S/387 millones para la operatividad de los comicios. Este monto cubre desde la impresión de nuevas cédulas de sufragio hasta el soporte tecnológico necesario para el procesamiento y la transmisión de resultados oficiales.
Corvetto priorizó estrategias para evitar la propagación de noticias falsas y asegurar la integridad de la información relevante. El despliegue contará con el resguardo de las Fuerzas Armadas y Policía, garantizando la cadena de custodia del material crítico en cada local.
La planificación también contempla la capacitación de los miembros de mesa mediante plataformas virtuales y talleres prácticos presenciales. Esta estrategia de educación electoral busca minimizar los errores en las actas, asegurando que el escrutinio final sea exacto y carezca de vicios.
La gestión saliente deja una estructura sólida basada en estándares internacionales para fortalecer la confianza ciudadana. Con este despliegue, la ONPE busca que la segunda vuelta presidencial refleje la voluntad popular mediante un proceso electoral transparente, eficiente y seguro.
El documento aprobado deja establecidos los protocolos de bioseguridad y accesibilidad para las personas con discapacidad. El objetivo es que la transición de mando en la ONPE no afecte la calidad democrática del proceso que definirá al próximo gobierno.

