07/05/2026 / Exitosa Noticias / Policial / Actualizado al 07/05/2026
El Poder Judicial dictó nueve meses de prisión preventiva contra Gabriel Condori y Óscar Franco Tinco, ambos de 21 años, señalados como los principales sospechosos del brutal homicidio de Rudhy Benavides, de 46 años.
El caso, que ha horrorizado a la región Cusco, se centró en el hallazgo de los restos de la víctima el pasado 27 de abril, los cuales se encontraban distribuidos en ollas dentro de una vivienda en la Asociación Los Manantiales del Inca. De acuerdo con la investigación fiscal, el crimen, motivado inicialmente por una deuda entre los acusados, alcanzó niveles de ferocidad extrema.
Tras asesinar a Benavides para robarle, los sujetos vendieron su celular por tan solo 110 soles, dinero que utilizaron para comprar bolsas plásticas y una comba de metal destinada a triturar los huesos. En un escenario dantesco, los jóvenes habrían continuado bebiendo alcohol durante días junto al cadáver, mientras procedían a desmembrar y cocinar los restos.
Investigación fiscal revela detalles
De acuerdo con la investigación fiscal, el crimen fue una emboscada planificada, los acusados atrajeron a la víctima mediante engaños a un domicilio con el fin de asaltarlo, pero la violencia escaló rápidamente a niveles inhumanos. Los peritajes revelaron que el hombre no solo fue atacado con una navaja, sino que los agresores utilizaron incluso un tenedor para herirlo.
El punto más macabro de la exposición fiscal describió la existencia de un video, grabado por los mismos victimarios, donde se observa la agonía de la víctima mientras era rodeada por siete perros que habitaban en la vivienda, convirtiendo el sitio en una auténtica cámara de tortura.
"Señor juez, volvemos a invocar el vídeo en el que a la víctima...lo que evidenciaría que la víctima estuvo con vida después de los golpes de necesidad mortal que se le efectuaron en el cuello, pero, además este vídeo es grabado por el propio Gabriel Condori, entonces tenía pleno conocimiento de todo y estaba en plena conciencia; no pueden aducir ni siquiera que estaba en estado de ebriedad o drogas", citó textualmente el fiscal en una de las audiencias.
Imputados habrían admitido que cocinaron partes del cuerpo
En su exposición, la Fiscalía también señaló que, tras el asalto, Rudhy fue brutalmente golpeado y abandonado a su suerte mientras se desangraba, en tanto sus agresores continuaban consumiendo alcohol y sustancias ilícitas a su lado.
"Los imputados fueron al centro comercial El Paraíso para vender el celular, sustraído al agraviado, llegando a venderlo en el centro comercial El Molino, por 110 soles, dinero que lo utiliza para comprar bebidas alcohólicas, bolsas plásticas y un combo. Luego, en su domicilio ingieren alcohol y marihuana, y deciden desaparecer el cadáver", indicó la fiscal.
Sin embargo, lo más perturbador es que, de acuerdo con sus propias declaraciones, los imputados habrían admitido que cocinaron partes del cuerpo para su consumo. De acuerdo con la investigación, Gabriel Condori habría afirmado tener experiencia en carnicería, señalando en sus declaraciones que "salteó" la carne para consumirla junto a su presunto cómplice.
"Óscar Franco Tinco propone hacer hervir, dárselos de comer a los perros para desaparecer el cadáver. Oscar le pide que cocine parte de la carne de Rudy, porque desde el sábado no habían comido y tenían hambre. Ambos consumen la preparación", sostuvo la fiscal Tamara Catacora Jara a cargo del caso.
Tras el hecho, la Policía detuvo a Gabriel Condori, quien sería dueño de la casa y de los perros, tiempo después también cayó Óscar Tinco, el otro sindicado por el atroz crimen. Ambos son naturales de la provincia de La Convención, se conocen desde los 14 años, y presentan diversas denuncias, incluso por acoso y violación sexual.

