19/03/2026 / Exitosa Noticias / Política / Actualizado al 19/03/2026
La reciente crisis en el Ejecutivo generó nuevas lecturas desde el ámbito político. El abogado y analista Ángel Delgado aseguró que el Gobierno de José Balcázar logró evitar un posible rechazo del Gabinete mediante una estrategia calculada, tras la renuncia de la entonces presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Miralles.
Según Exitosa, Delgado explicó que este movimiento permitió al Ejecutivo esquivar el procedimiento inmediato del voto de confianza ante el Congreso, en un contexto donde no estaba asegurado el respaldo parlamentario. La dimisión habría sido clave para reiniciar el proceso constitucional y ganar tiempo político.
El especialista indicó que "esta es una maniobra astuta por parte del gobierno", e incluso consideró que pudo existir coordinación con la exjefa del Gabinete. Sin embargo, aclaró que se trata de una interpretación basada en el análisis del escenario político reciente.
Renuncia y efecto constitucional
De acuerdo con Delgado, la salida de Miralles generó lo que la Constitución denomina una "crisis total de gabinete". Este mecanismo implica que todos los ministros cesan en sus funciones, obligando al presidente a conformar un nuevo equipo.
Según explicó, esta situación impide que se aplique de inmediato el artículo 130 de la Constitución, que establece que el nuevo Consejo de Ministros debe acudir al Congreso para exponer su plan y solicitar el voto de confianza.
"Su renuncia impedía que se dé cumplimiento al artículo 130", señaló el analista, resaltando que el Ejecutivo evitó así enfrentar un escenario adverso en el Parlamento en ese momento.
Nuevo gabinete, mismos rostros
Tras la renuncia, el presidente José Balcázar nombró rápidamente a un nuevo Gabinete Ministerial. No obstante, Delgado advirtió que los cambios fueron mínimos. En la práctica, se mantuvo la estructura principal del equipo, con solo cuatro reemplazos de los 18 ministerios.
Este reajuste permitió al Gobierno reorganizarse sin alterar de forma significativa su línea política. Además, abrió un nuevo plazo constitucional para presentarse ante el Congreso.
Según el analista, el Ejecutivo habría ganado cerca de 30 días adicionales para solicitar el voto de confianza. Este plazo vencería aproximadamente el 17 de abril, fecha en la que el Gabinete deberá acudir al Parlamento.
La estrategia permitió evitar el pedido inmediato de confianza y reducir el riesgo de un rechazo, manteniendo al mismo tiempo la continuidad del equipo ministerial.
De esta manera, el Gobierno de José Balcázar logró reorganizar su Gabinete, postergar el voto de confianza y asegurar mayor margen de maniobra política, en medio de la tensión con el Congreso y el debate sobre la estabilidad del Gabinete Ministerial.

